El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Jaime Mamani Espíndola, arribó a Santa Cruz para brindar un informe sobre casos de narcotráfico en Bolivia. Cuando fue consultado sobre la acusación en su contra por el supuesto encubrimiento a narcos, evitó hablar del tema.

“Saldrá a la luz la verdad de los hechos, de la investigación que hace la Fiscalía”, manifestó Mamani e inmediatamente subió a su vehículo sin emitir ninguna otra palabra.

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En días pasados el exjefe de Umopar Chapare, Yerko Terán, denunció que el 25 de marzo realizaba una intervención a una fábrica de droga en Valle Sacta, en el trópico de  Cochabamba, cuando recibió llamadas para que salgan del lugar.

Según el relato de Terán en su denuncia, uno de sus subordinados recibió presuntamente la llamada del viceministro Jaime Mamani ordenando a las patrullas dejar el lugar.

Posteriormente, el mismo Terán recibe una llamada del exjefe nacional de Umopar, Jaime Arancibia.

"Me ordena de manera compulsiva, nervioso y con un tono amenazante con las siguientes palabras: 'salgan del lugar, no toquen nada, no quemen nada, salgan de ahí' e inclusive utilizando la terminología oficial Exfiltren", señala el exjefe de Umopar Chapare.

Terán señala que Arancibia le dijo que la orden venía desde el Ministerio de Gobierno y que no si no salía de Valle Sacta "habría consecuencias".

"Como comandante no hice caso toda vez que mi obligación era erradicar o combatir al narcotráfico", dice el denunciante y agrega que tras tomar esa decisión recibe la llamada del director nacional de la Felcn, José María Velasco.

"En dos oportunidades de manera tranquila me pide que abandone el lugar y yo le pedí garantías para mi persona", explica y agrega: "prácticamente tenía como oponentes a mi comandante nacional, a mi director nacional de la Felcn, a los comunarios, a los narcotraficantes y hasta al viceministro".

Según su relato, Terán decide irse del lugar sin intervenir, pero toma fotografías de las fábricas, asegura que fue amenazado y también su familia, si no lo hacía.

En la denuncia dice que tras regresar a su base en Chimoré se entera que fue destituido. Más tarde se habría reunido con Velasco y Mamani, quienes le ratificaron que "ya no podían" trabajar con él y que debía irse de Umopar Chapare.

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