Son varias las historias de padres de familia y escolares que han tenido un cambio en sus rutinas para poder pasar clases de forma virtual. Este lunes encontramos a cuatro niñas, hijas de comerciantes, instaladas en un punto del mercado ubicado en la zona de Cala Cala, en Cochabamba, cumpliendo con las tareas.

Una mamá contó que tiene que salir temprano de casa, entre las 5:00 y 5:30, con sus hijas para realizar compras y trasladarse hasta su puesto de venta. A veces hasta pasan clases en el micro”, contó.

Pero las dificultades se agrandan cuando el internet no alcanza o tampoco hay recursos para poder comprar tarjetas y los megas respectivos para no faltar a clases.


“Esto se ha vuelto un gasto extra. Necesitamos un mejor internet, a veces no alcanza y hay que comprar más tarjetas y el dinero falta”, agregó la mamá.

“Me levanto a las 5 de la mañana porque mi mamá tiene que ir a comprar verduras a La Cancha y vengo a pasar clases por las mañanas, en las tardes hago mis tareas”, señaló una de las niñas.

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