En el territorio boliviano se sigue llevando a cabo el plan de vacunación masiva para los adultos mayores de 60 años. En las filas se observan a personas de esta edad con discapacidad que, con muletas, silla de ruedas u otros objetos de asistencia buscan la dosis contra el Covid-19.

Una de estas personas es Sergio Mamani que llegó al 'monoblock' de la UMSA para recibir la inmunización, que ante su dificultad para caminar utiliza muletas. "La necesidad es así, cuando uno se siente en esta necesidad está obligado”, expresó.

Don Sergio ha sido operado en cinco ocasiones en sus piernas y realiza un esfuerzo extra con relación a los demás porque busca la inmunización para seguir al lado de sus hijos y nietos. “Recibir vacuna es bueno, es lindo porque todos quisiéramos vivir un par de años más. Aún tengo fuerza para poder luchar”, dijo.

Él perdió a su esposa por este virus y admite que tiene temor a contagiarse de la enfermedad que ya se ha llevado la vida de millones en el mundo. Para no sentirse solo durante su espera por la dosis, lo acompañó al punto de vacunación su nieta Natalia.

Luego de 21 días, debe volver para realizarse la aplicación de la segunda vacuna. Sin embargo, es importante recordar que los expertos recomiendan que luego de recibir ambas dosis aún se debe mantener las medidas de bioseguridad.

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