Daniel Corbalán se quedó sin trabajo tras la llegada de la pandemia del coronavirus, tuvo que salir a las calles para poder generar ingresos y fue entonces que se animó a bailar, al ritmo de canciones folclóricas.

Se instala todas las noches en la avenida Tumusla, donde alegra a las comerciantes "nocheras" y a los compradores que llegan al lugar.

“El alquiler y las comidas no nos esperan”, dijo. Vestido con un traje negro que cubre su cuerpo por completo y con una cabeza de gato, baila moviendo con sus manos instrumentos musicales que creó con material reciclado.


“La delincuencia está alta, nos roban, nos amedrentan y además está la pandemia. Solo nos queda trabajar”, manifestó Daniel.

Daniel es de firmes convicciones. Señala que todo trabajo es noble, siempre y cuando "no robes y no hagas daño a nadie". 

Tiene a la venta algunos peluches, y espera que la población pueda brindarle una ayuda. Si usted desea colaborarlo puede comunicarse al 699-10948 

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