Pasada la medianoche, en la avenida Ayacucho, a las afueras de la terminal de buses de Cochabamba, se observa una gran cantidad de flotas interdepartamentales las cuales alzan pasajeros sin ningún tipo de control.

A diferencia de lo que se suscita durante el día, en el lugar no se encuentra personal de Tránsito o de la Defensoría de la Niñez que realicen algún control de los viajes.


Debido a que la terminal de buses permanece cerrada durante la noche, algunas empresas continúan operando en la parte externa, lo cual llama la atención de los vecinos y vivientes de la zona.

Denuncian este tipo de viajes irregulares donde no se tiene una lista de pasajeros, no hay revisión del estado de los buses, ni si cuenta o no con seguro contra accidentes (SOAT) o si los menores tienen o no permiso de viaje.

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