Este pasado sábado, la Policía tuvo un intenso trabajo para dar con el paradero de Wilma Fernández, quien se encontraba desaparecida desde el pasado 22 de marzo en la ciudad de La Paz.

La investigación dio datos de que el cuerpo de la mujer de 39 años había sido abandonado en la ruta hacia los Yungas, por lo que un fuerte contingente policial y de la Unidad de Bomberos se trasladaron hasta la zona.


Durante un arduo trabajo de rastrillaje en diferentes sectores de esta boscosa zona en la carretera antigua a Coroico, el trabajo de los canes adiestrados fue esencial para dar con el cuerpo de Wilma.

El subteniente Max es uno de los canes que colaboró en el trabajo, fue gracias a él que la Policía pudo encontrar los restos de la mujer envueltos en yute y atrapados entre los árboles a ocho metros hacia abajo en un barranco.

“Max ha tratado de marcar en el punto exacto en donde estaba y con ayuda de Bomberos, hemos ingresado al lugar, en el que pudimos percatar que él mismo (el cuerpo) estaba en el lugar”, informó su instructor a UNITEL.

El perrito de raza labrador lleva siete años haciendo este trabajo, fue adiestrado por los efectivos junto a otros canes, y ahora ayuda en operativos de rescate, los cuales realiza con éxito y dedicación, que además le sirvieron para obtener un merecido grado de subteniente.

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