30 son las camas que se instalaron en el domo de terapia intensiva de la Caja Nacional de Salud, actualmente, todas están ocupadas en medio de la emergencia que se vive en Santa Cruz frente a la pandemia.

Dentro del grupo de pacientes figuran tres enfermeras y nueve médicos, de los cuales, cuatro han sido intubados ante la gravedad de su situación clínica.

"Esto no es una ola, es un tsunami", dice Mauricio Martínez, coordinador del domo que ve con preocupación como uno a uno sus colegas van ingresando a los hospitales enfermos de este mal que hasta la fecha, en una cifra histórica, alcanzó los 72.087 casos.


"Cada día vemos a colegas con los que convivimos entrar a la última etapa en donde nosotros tratamos de revertir esa situación. El personal de salud se siente diezmado", se lamenta Martínez que aboga por la declaración de una cuarentena rígida para bajar la aceleración de la curva de contagio que actualmente se tiene en el departamento.

Mientras que Edith Masilla, profesional que se desempeña en la CNS, dijo que entiende la necesidad de la población de salir a trabajar pero que lo haga cumpliendo con las medidas de bioseguridad utilizando adecuadamente el barbijo y respetando el distanciamiento físico.

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