Este domingo, en la homilía celebrada en la Catedral de Santa Cruz de la Sierra, el monseñor Sergio Gualberti recordó la festividad de la Virgen de Urkupiña, reconocida como Santa María Asunta al Cielo, mencionando su misión como madre integradora.

En 1998, el gobierno nacional nombró a la Virgen de Urkupiña como patrona de la integración nacional. “Reconociendo su misión de madre, que reúne en una sola familia a todos los hijos de los distintos departamentos de Bolivia”, dijo Gualberti.

 “Y en verdad necesitamos integrarnos más en nuestro país porque todavía persiste un clima de enfrentamiento y tensión a nivel social y político que amenaza dividirnos y disgregarnos. Nuestra patrona de la integración nacional nos anima a romper las cadenas de resentimientos, venganza, sospecha de discursos violentos y actitudes intransigentes; y buscar el acercamiento y diálogo verdadero en el respeto, la escucha y el diálogo en fin de buscar soluciones pacíficas”, mencionó el arzobispo de Santa Cruz.


Pidió a la población seguir con el ejemplo de María, en unidad, “solamente unidos podemos soñar con un país renovado que tenga fuerza y energías para responder los grandes desafíos actuales como demoler los muros que nos dividen, implementar una justicia independiente, incrementar fuentes de trabajo y establecer condiciones de vida para los ciudadanos”, expresó en la homilía Sergio Gualberti.

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