Un ambiente lúgubre cubrió este viernes al colegio Jacqueline Kennedy en La Paz, que colocó un crespón negro en su puerta en señal luto, tras conocerse que tres de sus estudiantes perdieron la vida intoxicados.


“Todo el colegio está mal, se siente mal y duele cómo tres niños se han ido”, relató Celeste una de las dirigentes estudiantiles.

“Sólo espero que Dios los tenga en su gloria”, señaló Abril, otra representante.

En medio de la consternación en el colegio, los estudiantes no quisieron quedar indiferentes y con lata en mano, recorrieron las aulas del colegio para juntar dinero y de alguna manera ayudar a la mamá de los tres hermanos.

“Cada uno a aportado 20 centavos”, indicó Abril. Entre los estudiantes lograron reunir más de 100 bolivianos.

Además, los compañeros y profesores se organizaron para ir en una caravana hasta el velorio de los tres hermanitos.

“Acabo de despedirme y los veo como si estuvieran durmiendo, expresó entre lágrimas la profesora de los niños.

Los tres pequeños son velados de manera privada, pero los familiares anunciaron que el entierro será público.

Los menores de 15, 12 y 6 años fueron encontrados sin vida en una habitación de la casa que alquilaban en la zona de Vinto Tinto. Murieron por intoxicación con monóxido de carbono cuando cocinaban alimentos.

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