La Intendencia Municipal de Quillacollo realiza operativos de control en diferentes panaderías de la ciudad para inspeccionar y controlar estos negocios.

En un local ubicado en la avenida Circunvalación, se halló un lugar que no contaba con las condiciones necesarias para la elaboración de este producto de primera necesidad.


Latas sucias, manteca usada, canastas rotas, grasa, tierra, y demás falta de higiene se pudo evidenciar en los diferentes ambientes de este negocio.

Además se halló material de construcción en los mismos espacios donde se encontraba la materia prima para la elaboración del pan.

El intendente municipal indicó que la falta de higiene en este lugar, se evidencia desde la entrada, “la verdad que desde el ingreso, donde se está ofertando el pan de batalla, las canastas están toda huecas, están asentando el pan en el suelo, con estas malas condiciones”, indicó Rodolfo Ferrufino a UNITEL.

Asimismo, se evidenció que el pan que estaba siendo puesto a la venta no tenía ni el tamaño ni el peso adecuado, lo cual es una falta grave, según la Intendencia.

Ferrufino aseguró que la marraqueta debería tener un peso de entre 60 y 70 gramos, sin embargo, el que se comercializaba en este lugar pesaba entre 42 y 48 gramos, el pan tortilla debería tener un peso de entre 50 y 60, pero este era vendido con un peso de 38 gramos.

“La señora argumenta que vende cinco panes por Bs 2, prácticamente está vendiendo a 0,45 centavos, cuando debería vender ella a 0,50 centavos pero con un gramo y tamaño adecuado, además, la elaboración misma, de nada sirve que saque un pan con alto gramaje y tamaño, y en estas condiciones”, lamentó.

Por su parte, la propietaria del lugar aseguraba que no utilizaba estos materiales en malas condiciones y que simplemente estaban en el lugar, porque después iba a desecharlos.

La Intendencia notificará a la propietaria de este lugar por atentado contra la salud pública. Aseguran que los controles continuarán en los diferentes negocios del municipio.

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