No todos pueden celebrar una cena navideña. Por la crisis económica a causa del coronavirus o por el trabajo que algunas personas desarrollan, la noche del 24 de septiembre será distinta al resto de las familias.

Tal vez tomemos un té con pan, después hay que echarse a dormir porque no hay dinero”, señaló Ana Luisa Zabala, quien se dedica al cuidado de su madre de la tercera edad.

Este año ha sido muy duro para Ana Luisa, desde que se inició la pandemia no ha podido encontrar trabajo.

Santiago Martínez vivirá la Nochebuena de este 2020 en las calles del antiguo mercado La Ramada, como lo viene pasando desde hace varios años. Él es guardia de seguridad, y es consciente de la importancia de la labor que desarrolla. 

Me gustaría estar con la familia, pero este trabajo no se puede abandonar”, manifestó Santiago. 

Pasada las 00:00 recibirá el abrazo de uno de sus hijos, pues ya es una costumbre que le lleve la comida que se sirvieron en el hogar.

La familia estará en casa, pero hablaremos por teléfono felicitándonos”, manifestó Santiago.