El calendario señala que el sábado 13 de febrero de 2021 se debe realizar la entrada del Carnaval de Oruro, una fiesta anual que reúne a grandes multitudes de fieles, bailarines y espectadores. Sin embargo, a pesar de que el calendario ya tiene fijado el día, su celebración no es segura debido a la pandemia del coronavirus.

Los organizadores ya analizan varias alternativas para la realización de la fiesta, haciendo hincapié en que sobre todo se trata de una celebración religiosa que rinde tributo a la Virgen de Socavón.

El Carnaval de Río de Janeiro en Brasil, el de Medellín en Colombia, el de Montevideo en Uruguay, el de Panamá, por citar algunos de los más importantes de Latinoamérica, ya han anunciado que no celebrarán al año sus desfiles a causa de la pandemia, el temor es que el siguiente sea el de Oruro.

¿Quiénes definirán que pasará con el Carnaval?

En manos de tres instituciones está la decisión de la realización de llevar adelante o no la fiesta: la Asociación de Conjuntos Folclóricos de Oruro (Acfo), el Comité de Etnografía y Folclore de Oruro y el Gobierno Autónomo Departamental de Oruro.

“Hemos dejado en statu quo la decisión (sobre el Carnaval) más o menos hasta el mes de diciembre”, señala Silvia Padilla, secretaria de Turismo y Cultura de la Gobernación orureña.

En la Acfo están a la espera de una reunión de autoridades con el nivel central para hacer una evaluación de la viabilidad de llevar adelante la fiesta, afirma el presidente de esta institución, Jacinto Quispaya.

Las posibilidades de una fiesta virtual

Pese a un buen inicio, con el pasar los meses Oruro fue uno de los departamentos más golpeados por el Coronavirus, es por eso que todos los involucrados en el Carnaval hacen un análisis serio sobre las consecuencias que podría traer la realización de una fiesta que atrae a cientos de miles de personas a la ciudad.

“Habíamos visto la posibilidad de que haya un Carnaval virtual, por ejemplo. Son algunas de las estrategias que se nos vienen a la cabeza para mantener vigente la obra maestra del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”, dice Silvia Padilla.

Desde la Iglesia Católica señalan que ante todo se debe priorizar la salud por lo que apoyan la idea de una fiesta inédita que se lleve adelante a través de las redes sociales.

Todavía no tememos claro si va a haber último convite y Carnaval, pero si la recomendación es que cada uno tiene que tomar las medidas de seguridad”, dice Fray Demetrio de la Torre, que es rector del Santuario del Socavón.  

El impacto económico

Gran parte de las actividades económicas de Oruro giran en torno a su mundialmente famoso Carnaval por lo que el impacto de no realizarlo de manera presencial puede ser muy duro. Sin la fiesta quedan afectados: bordadores, artesanos, músicos, comerciantes, hoteleros, casas de turismo, transporte, restaurantes y otros sectores.

“Nos va a afectar de gran manera (si se suspende el Carnaval), estamos confiados en que sí se realice”, señala Mario Marzana que es bordador.

El comercio, desde los más grandes hasta el de los pequeños ambulantes que esperan la fiesta para aumentar sus ganancias, sufriría por la suspensión de la fiesta. “Vivimos al día y cuando hay el Carnaval hacemos más platita”, dice Jacinta Quispe, que es vivandera.

En Oruro hay opiniones divididas sobre si se debe llevar adelante o no su gran fiesta, la entrada que reúne a miles de danzarines devotos de la Virgen del Socavón y que es una celebración única en el mundo.

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