Han pasado más de 8 meses desde que se reportaron los dos primeros casos de coronavirus en Bolivia, desde esa fecha se han detectado 143.569 infectados, de los cuales 118.333 ya se han recuperado y 8.875 han fallecido. 

Mirando la curva de contagios el país se encuentra desde finales de agosto en una fase de desescalada, es decir que la cantidad de casos diarios reportados ha ido bajando, lo que no quiere decir que la enfermedad haya desaparecido.

En Europa sucedió un fenómeno similar, las curvas de contagio de España, Francia e Italia, por ejemplo descendieron desde grandes picos a porcentajes mínimos de transmisión de la enfermedad. Sin embargo, unos meses después de tener la situación controlada vino una segunda ola de contagios o rebrote, esta vez con mayor fuerza ¿puede suceder esto en Bolivia?

Primero se debe entender a qué exactamente nos referimos cuando se dice “rebrote”. Los epidemiólogos consideran que la segunda ola se produce cuando la cantidad de casos diarios alcanza o supera al pico del primer brote.

Por ejemplo, el pico más alto de la pandemia en España fue el 25 de marzo cuando registraron 8.945 casos ese día. Luego los contagios bajaron, entre finales de mayo e inicios de julio se reportaba menos de 500 casos al día, hasta mediados de julio cuando la curva volvió a ascender. Para el 9 de septiembre ya se tenía 8.866 casos en un día, casi como el pico de marzo y para finales de ese mes los reportes diarios superaban los 11 mil positivos por jornada. En este momento ya estaban en la segunda ola.

En Bolivia el máximo pico de casos fue el 18 de julio, cuando se registraron 2.036 contagios. El promedio diario durante ese mes y agosto se mantuvo por encima de los 1.000. El 9 de septiembre fue la última vez que los casos superaron el millar y el 2 de octubre la última ocasión en que fueron más de 500.

Marcelo Ríos, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz, explicó que también hay otro criterio para entender cuando comienza el rebrote. La autoridad explicó que esta situación está supeditada al momento en el que hay un incremento en la velocidad de propagación del virus o indicador llamado reproducción básica.

"Actualmente esta reproducción está de a uno; es decir, por cada persona que se enferma se contagia un individuo. Cuando existe un rebrote este virus ha demostrado una razón de crecimiento de tres a cuatro personas", indicó.

En este sentido, el rebrote se da con el contagio de un número de personas en un lugar concreto y en un momento específico.

Según explica Mayber Aparicio, director de Epidemiologia del Sedes La Paz, “es un poco complicado tener certeza de que va haber una segunda ola en Bolivia” debido a la forma en que se presentó el primer brote y la falta de estudios de seroprevalencia que permitan detectar cuál es la población susceptible de volver a enfermarse.

“Cuando tengamos esta información vamos a saber si hay la probabilidad de una segunda ola, si la probabilidad es alta y qué población está en riesgo. Por el momento y por los antecedentes que tenemos sí creemos que habrá una segunda ola”, añade.

Las autoridades han reiterado a la población casi a diario que el virus no se fue, que hay gente enfermando y muriendo a causa del Covid-19 por lo que no debe haber relajamiento de las medidas de prevención, como el uso del barbijo y el distanciamiento social.


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