La Gobernación cruceña ha dispuesto que el saldo de las vacunas Sinopharm, que habían sido dispuestas para inmunizar al personal de salud, sea distribuido en los municipios de frontera como parte del plan de contención de la variante brasileña de Covid-19 que amenaza con disparar el número de casos en el departamento.

Marcelo Ríos, secretario de Salud, enfatizó en que se está haciendo un sacrificio, y "esperamos que los trabajadores nos entiendan", pero la decisión de llevar el cargamento se tomó ante la falta de las dosis de la fórmula AstraZeneca/Oxford  que llegaron al país, el pasado 21 de marzo, de las que hasta ahora Santa Cruz ha recibido una sola dosis.

"Queremos saber por qué no podemos recibir las vacunas", dijo Ríos que pregonó que ese es "el gran motivo" por que también no se ha procedido a continuar con el plan de vacunación a más de 500.000 personas que forman parte de los grupos denominados de riesgo.

De manera inicial se informó que Santa Cruz recibiría 51.000 dosis para aplicarse en poco más de 25.000 individuos por lo que "necesitamos más dosis", pues el monto comprometido por el Gobierno no alcanza ni para el 10% de la población.

Hasta el momento se han distribuido más de 9.000 dosis, de las cuales han sido aplicadas más de 2.000 desde la anterior semana.

Distribución

La Gobernación subrayó que el 36% de los casos totales del país es lo que concentra Santa Cruz, un dato que debe ser tomado en cuenta para la entrega proporcional de las vacunas, un debate al que no se debería llegar, adelantó Ríos.

Cuidados

Ya sea cualquiera de las variantes que se tenga en el país, los cuidados y medidas de bioseguridad siguen siendo las mismas; es decir, el uso adecuado del barbijo que debe ser puesto entre la nariz y la boca, no en el mentón; distanciamiento físico y desinfección constante de manos.

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