La Justicia argentina determinó subastar los tres inmuebles que funcionaban como talleres clandestinos en el Bajo Flores, de la capital argentina Buenos Aires, lugares en donde fueron rescatados 34 ciudadanos bolivianos que trabajaban en estos centros que funcionaban de manera clandestina.

La medida fue asumida para indemnizar a las víctimas que trabajaban hasta 17 horas al día y que además vivían en condiciones de hacinamiento; algunos incluso en compañía de sus hijos.

Por este caso cinco personas han sido detenidas y a quienes se los ha denominado que forman parte del 'clan Aliaga', apellido de la persona que estaba al mando junto a cuatro de sus hijos.

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