El piloto de aviación Patrick Pawelczak compartió en la red social LinkedIn imágenes de cómo su vida cambió tras la llegada de la pandemia del coronavirus que provocó que quede despedido.

“Así cambió mi uniforme durante el año pasado, de volar gente en sus vacaciones a hacer repartos para Amazon y trabajo de construcción o como le dicen los catalanes: paleta (albañil)”, escribio Pawelczak.

El piloto luego reflexiona sobre la importancia de valorar el trabajo que uno tiene y que muchas veces considera pesado o aburrido.

“Y pensar que me quejaba de los vuelos nocturnos y que solo había volado 700 horas (…) Esto solo ha confirmado, otra vez, que aprendemos a apreciar algo solo cuando lo perdemos”, reflexionó.

Patrick recibió mensajes de ánimo que lo invitan a no desmayar a pesar de las restricciones.

“Tenemos que pelear, por nosotros mismos y nuestras familias”, añadió el piloto.

No es el único caso de pilotos obligados a cambiar de profesión debido a la crisis del sector aéreo, uno de los más afectados por las restricciones de la pandemia.

Es el caso de Roman Savin, un piloto ruso de 23 años que reside en Lituania. De piloto pasó a vender repuestos aeronáuticos y, los fines de semana es repartidor de comida a domicilio.


Según Savin volaba entre 90 y 100 horas al mes. Ahora, no acumula ni 140 en todo el año. "Sigo trabajando como piloto de aerolínea, ya que mi compañía todavía tiene algunos vuelos, la mayoría chárter, en realidad, y tengo un promedio de un vuelo al mes, lo que significa que dispongo de 30 días de sobra", declaró.