Hasta la llegada del coronavirus a nuestras vidas la pérdida del olfato no era uno de los problemas de salud más comentados, si bien su pérdida no causa consecuencias graves es más importante de lo que se cree. Afecta al sentido del gusto, ayuda a comer, evoca recuerdos, o incluso influye a la hora de que nos atraiga una persona.

La pérdida de olfato puede afectar profundamente el bienestar ya que las costumbres que uno tenía pueden cambiar drásticamente.

Los expertos otorrinolaringólogos aconsejan cuatro aceites esenciales para las terapias de recuperación del olfato: floral, frutal, resinoso y especiado (de geranio u otra flor aromática, limón, eucalipto y clavo de olor). Son aceites esenciales 100% naturales para realizar el entrenamiento. 

La clave está en oler durante 30 segundos seguidos las esencias. Por ejemplo, de geranio rosa, que en la primera fase requieren de hasta tres sesiones diarias. 

Existen diferentes fases del entrenamiento olfativo: la de inicio, que agrupa 6 semanas de entrenamiento; la de continuación, que agrupa 6 semanas con 2 repeticiones; y la de mantenimiento, de 12 semanas con una repetición.

Este tipo de tratamiento lo que busca es recuperar lamemoria olfativa y ha logrado resultados en el 50% de pacientes.

La importancia de la concentración

Un aspecto fundamental del entrenamiento es hacer los ejercicios con mucha concentración.

"Ese minuto y medio de los ejercicios tenés que estar ahí, no pensando en lo que tenés que hacer ese día", señala a la BBC la experta Portillo Mazal.

Chrissi Kelly, que perdió el olfato debido a un virus hace varios años y ahora cuenta sus experiencias a pacientes recuperados del coronavirus, recomienda evocar recuerdos.

La importancia de la memoria es importante debido a que en el cerebro se produce la discriminación (diferenciación) de los olores. Estos estímulos eléctricos se ponen en contacto con el sistema límbico, estructura nerviosa en la que se almacenan los recuerdos, y también con el hipotálamo, lugar donde se producen respuestas y cambios conductuales.

Lo que llamamos entrenamiento olfatorio es la rehabilitación equivalente a recuperar la musculatura en el gimnasio. “Se trata de entrenar y rehabilitar el sentido para ejercitar la memoria olfativa y poco a poco ir recuperando ambos sentido”, explica la doctora Adriana Izquierdo-Domínguez, que realizó un estudio sobre las anosmias relacionadas con covid-19.