Envuelto en un imponente silencio, el boxeo de los Juegos Olímpicos de Tokio se puso en marcha este sábado con triunfos de Colombia y Ecuador y una actuación agridulce de Argentina.

En la arena Kokugikan de Tokio, la primera campana del boxeo olímpico no fue seguida por el habitual rugir del público ante la salida de los púgiles desde las esquinas.

Este sábado lo que resonó fue un insólito silencio que permitía escuchar con claridad cada golpe desde las gradas prácticamente vacías, un entorno inusual para este intenso y pasional deporte.

Los boxeadores son las únicas personas que pueden prescindir de la mascarilla en el recinto y los árbitros anuncian el resultado de las peleas señalando al ganador con su mano enguantada.

Lona, cuerdas y esquinas son limpiadas y desinfectadas con esmero tras cada uno de los combates en esta emblemática sede del sumo, deporte nacional japonés.

"Se siente un poco el vacío pero a la vez te da un poco de tranquilidad porque solo escuchas a tus compañeros", dijo a la AFP el boxeador colombiano Céiber Ávila.

"No hay riesgo de dispersarse con otra gente o que puedan interrumpir la voz de tus compañeros que te están orientando", afirmó el púgil antioqueño, que no puede evitar extrañar el apoyo de sus compatriotas.

"Sobre todo cuando escuchas los gritos de 'Vamos Colombia', eso es motivante", afirmó. "Es verdad que hacen falta más colombianos apoyando, dándonos las mejores vibras desde las gradas, pero hay que ver el lado positivo".

Ávila, de 32 años, arrancó con buena nota sus segundos Juegos seguidos al batir por decisión unánime al jordano Mohammad Alwadi, de 35 años, en la ronda preliminar del peso pluma (52-57 kg).

Los cinco jueces dieron por claro ganador a Ávila, miembro de la ambiciosa delegación colombiana que aspira a emular los éxitos de Río-2016, donde logró una plata y un bronce.

En el combate anterior, el ecuatoriano Jean Carlos Caicedo pasó por muchas más dificultades frente al ucraniano Mykola Butsenko, al que venció por 3-2.

La movilidad y descaro de Caicedo, de 26 años, sacó en varias ocasiones de sus casillas al ucraniano, un veterano de mil batallas en el boxeo amateur.

Ávila y Caicedo enfrentarán en los octavos de final a Everisto Mulenga (Zambia) y Samuel Takyi (Ghana), respectivamente.

Cara y cruz de Argentina

En busca de una medalla olímpica en boxeo que se le resiste desde hace 25 años, Argentina comenzó su participación en Tokio-2020 con la victoria del joven peso pluma Mirco Cuello y la derrota del welter Brian Arregui.

Cuello, de 20 años, derrotó al alemán Hamsat Shadalov por una decisión dividida (3-2), similar a la que dio el triunfo al estadounidense Delante Johnson sobre Arregui.

"Fue una pelea decepcionante para mí mismo porque no estuve bien como otras veces y más para una primera pelea en unos Juegos Olímpicos", dijo a la AFP Arregui, que llegó a hacer hincar la rodilla a su rival en el segundo asalto.

Otro resultado amargo fue el del español José Quiles, derrotado por el irlandés Kurt Walker también en peso pluma.

Tokio está estrenando un nuevo sistema de puntuación con el que el Comité Olímpico Internacional (COI) quiere evitar los sorprendentes, y en ocasiones sospechosos, anuncios de ganador al final del combate.

En estos Juegos, las puntuaciones de los cinco jueces se dan a conocer al término de cada uno de los tres asaltos de tres minutos de duración.

Para cuando arrancó el combate de Quiles, a las gradas y sillas aledañas al ring ya habían llegado miembros de delegaciones a apoyar efusivamente a sus compañeros.

"¡Este hay que ganarlo!", le gritaban a Quiles para informarle de que perdía los primeros asaltos.

El Sotomayor boxeador, eliminado

En otros combates, el boxeador de origen cubano Lorenzo Sotomayor, pariente del histórico saltador Javier Sotomayor, cayó eliminado en su debut cinco años después de su inesperada plata en Río, representando a Azerbaiyán.

Sotomayor, de 36 años, perdió ante el georgiano Eskerkhan Madiev en la categoría de peso welter (63-69 kg) después de que el árbitro parara la pelea con un minuto y 27 segundos por disputar debido a una lesión en un ojo del representante de Azerbaiyán.

La temprana eliminación es un jarro de agua fría para un boxeador que fue vendedor ambulante en las calles de La Habana antes marcharse de la isla y asentarse en Azerbaiyán, donde fue descubierto en un gimnasio local por el entrenador cubano Pedro Roque.

El primer combate de Tokio-2020 fue de categoría femenina, el triunfo de la filipina Nesthy Petecio ante la congoleña Marcelat Sakobi, reflejando el impulso que el COI le ha dado al boxeo de mujeres en Tokio.

En Tokio se sumaron dos categorías al programa femenino, lo que aumentó las 36 peleadoras de Río-2016 hasta el centenar de participantes en la justa japonesa.

El torneo olímpico de boxeo se desarrollará hasta el 8 de agosto en la arena Kokugikan, en cuyo techo cuelgan gigantes imágenes de las grandes figuras del sumo.

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