Rick Anderson, un buzo con más de 20 años de experiencia que da clases de buceo en la costa de del Sur de Australia, ha publicado videos en sus redes sociales de su peculiar y tierna amistad con un tiburón blanco al que llamó Ruby.

“Empecé a jugar con ella hace unos diez años cuando era solo una cachorra de unos 15 centímetros de largo. Me acerqué con cuidado para no asustarla, acto seguido comencé a acariciarla suavemente. Con cada inmersión, se fue acostumbrando a mí al punto de que me dejaba acunarla en mi mano mientras le hablaba con dulzura a través del regulador”, dijo Rick.

Anderson contó que cada ingresaba al mar y Ruby lo veía, ella se acercaba a él para que la acariciara, por lo que con el paso de los años de dio una amistad no muy común a tiempo de señalar que quienes han presenciado el caso aún no logran creer lo sucedido.

“Nadaba hacía mí, jugaba entre mis piernas y esperaba el momento en que extendía los brazos para recibir un abrazo, la mayoría los buzos que ven esta interacción por primera vez no pueden creerlo. No le doy de comer a ella ni a ninguno de los otros tiburones con los que juego, los trato con respeto y amor, al igual que haría con un perro”. Dijo Rick Anderson.

Ruby es un tiburón blanco hembra de casi 1,60 metros de largo, su especie se caracteriza por ser nocturna y esconderse en cuevas y barrancos durante el día. Son ovíparos y las hembras pueden poner cerca de 10 a 16 huevos.

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