¿Cada cuánto deberías cambiar la contraseña del WiFi?
Cambiar la contraseña del WiFi de forma periódica es una de las recomendaciones más importantes para mantener segura la red de internet del hogar.
Una contraseña antigua o compartida con demasiadas personas aumenta el riesgo de que vecinos, visitantes o ciberdelincuentes accedan a la red sin permiso.
Esto puede generar problemas como:
- Disminución de la velocidad de internet.
- Mayor cantidad de dispositivos conectados sin autorización.
- Riesgo de robo de información personal o financiera.
- Exposición de equipos conectados a la red doméstica.
Actualizar la contraseña ayuda a mantener conectados únicamente los dispositivos autorizados y reduce considerablemente las posibilidades de accesos indebidos.
¿Cómo debe ser una contraseña segura?
Para que la clave sea realmente difícil de descifrar, los especialistas recomiendan que tenga:
Al menos 12 caracteres.
Letras mayúsculas y minúsculas.
Números.
Símbolos especiales.
Una combinación original que no siga patrones fáciles de adivinar.
Mientras más larga y compleja sea la contraseña, más difícil será vulnerarla mediante ataques automatizados.
Evita estos errores
Al crear una nueva contraseña, es importante no utilizar información personal, como:
Nombre o apellido.
Fecha de nacimiento.
Dirección.
Número de teléfono.
Datos que puedan encontrarse fácilmente en redes sociales.
Lo ideal es utilizar una frase o combinación de palabras fácil de recordar para el propietario, pero complicada para cualquier otra persona.
¿Cómo cambiar la contraseña del WiFi?
Aunque el procedimiento puede variar según la marca del router, generalmente basta con seguir estos pasos:
- Conectarse a la red WiFi.
- Abrir un navegador e ingresar la dirección IP del router (normalmente 192.168.1.1 o 192.168.0.1).
- Iniciar sesión con el usuario y contraseña del equipo.
- Entrar al apartado de configuración inalámbrica.
- Escribir la nueva contraseña.Guardar los cambios y reiniciar el router.
Una vez actualizada la clave, será necesario volver a conectar todos los dispositivos utilizando la nueva contraseña.
Un pequeño cambio que mejora la seguridad
Dedicar unos minutos cada pocos meses para actualizar la contraseña del WiFi puede marcar una gran diferencia. Además de evitar que personas ajenas utilicen la conexión, esta práctica ayuda a proteger la información que circula por la red y a mantener un mejor rendimiento del servicio de internet.
Expertos en ciberseguridad sugieren renovar la clave cada dos o tres meses, especialmente si varias personas conocen la contraseña o si se sospecha que alguien se ha conectado sin autorización.