Economista explica cómo puede influir el nuevo cálculo de la tarifa de la electricidad
El Gobierno publicó un decreto actualizando la fórmula para calcular la tarifa eléctrica y asegura que lo hizo para que no haya una subida abrupta
Tras la publicación del decreto que actualiza la fórmula para las tarifas de electricidad en Bolivia, el economista Gonzalo Chávez dio a conocer a través de las redes su posición sobre cómo puede influir en los hogares y emprendimientos.
Chávez señaló que la actualización vincula más directamente el tipo de cambio oficial y los costos de generación de la electricidad ya que las empresas generadoras “necesitan recuperar sus costos para garantizar inversiones y suministro”.
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“Si una turbina importada cuesta 1.000 dólares, con un tipo de cambio de 7 bolivianos vale Bs 7.000; pero si el dólar sube a 10, la misma turbina costará Bs 10.000”, dijo Chávez.
El economista agregó que no significa que la factura de luz se incrementará automáticamente en la misma proporción que el dólar, pero el tipo de cambio tendrá más influencia en el cálculo.
Chávez señaló que la reforma llega en medio de una profunda recesión económica, con ingresos familiares debilitados y empresas golpeadas por el incremento de los combustibles y altos costos de producción.
“Si la electricidad se encarece, también pueden hacerlo el pan, los alimentos refrigerados, los servicios y numerosos productos industriales”, manifestó el economista.
Chávez puso de ejemplo la situación hipotética de una panadería que paga Bs 2.000 cada mes por electricidad y señaló que un incremento del 15% significaría 300 bolivianos adicionales que tendría que pagar.
“¿Quién paga la diferencia? El panadero, reduciendo sus ganancias; el consumidor, pagando más por el pan; o ambos, compartiendo las penas. Este fenómeno se conoce como traslado de costos a precios (pass-through) y puede alimentar nuevas presiones inflacionarias”, señaló.
El economista observó que el decreto establece mecanismos de actualización tarifaria; sin embargo, no contempla una protección social específica frente a eventuales aumentos tarifarios.
“El desafío de política económica consiste en conciliar sostenibilidad financiera, eficiencia productiva y equidad social. No se puede exigir electricidad barata a empresas que enfrentan costos crecientes, pero tampoco trasladar mecánicamente todos los riesgos cambiarios a consumidores que llevan años ajustándose el cinturón”, señaló.
El economista recomienda gradualidad tarifaria, protección focalizada para los hogares vulnerables, transparencia en los costos reconocidos y exigencias rigurosas de eficiencia a las empresas eléctricas.
Bolivia necesita modernizar su sistema eléctrico sin convertir cada fluctuación del dólar en una nueva amenaza para el bolsillo ciudadano. Porque una cosa es enchufar la electricidad a la realidad económica y otra muy distinta es electrocutar el poder adquisitivo de los bolivianos.