“Nos abrazamos para no congelarnos”: peruanos afectados por bloqueos de la COB relataron su experiencia

Un grupo ciudadanos peruanos que quedaron varados durante los conflictos sociales en Bolivia, narraron su experiencia que incluye climas extremos, caminatas de varios kilómetros con niños y la dificultad de pedir auxilio

Publicación: Hace 1 hora
$output.data
$output.data
[EFE] / Ciudadanos peruanos fueron repatriados después de varios días atrapados en los bloqueos de Bolivia

Un grupo de ciudadanos peruanos que quedaron varados en Bolivia por los bloqueos convocados por la Central Obrera Boliviana (COB) hablaron con medios internacionales relatando las dificultades que les tocó vivir por las medidas de presión que se acataron en las carreteras.

Este grupo ya se encuentra en Lima, tras completar un trayecto terrestre desde La Paz hasta Juliaca, y posteriormente, un vuelo a la capital peruana.

Algunos relataron que debieron atravesar condiciones climáticas extremas, caminar por varios kilómetros, con niños incluidos y la dificultad de contactar con familiares o pedir auxilio a cualquier persona dentro del país.

Uno de los peruanos rescatados, Juan Ricardo Romaní, contó que en su camino de regreso hacia Perú fue detenido por bloqueadores.

MIRA AQUÍ: Un grupo de 34 peruanos regresa a su país tras permanecer varado en Bolivia por bloqueos

“Yo no sabía nada cuando llegué a Bolivia. Compré mi pasaje, crucé con mi hija y mi esposa, y en el trayecto, a las tres de la mañana, el bus se detuvo. Desperté y todo estaba rodeado de comuneros con llantas, palos y guaracas”, relató Romaní, según Infobae.

La situación fue más difícil para los viajeros por las condiciones climáticas, que llegaron a los 15 grados bajo cero, Romaní relata que debieron dormir abrazados con su familia de cuatro integrantes para no sufrir de hipotermia.

“Regalé mi ropa en Argentina y al bajar del bus apenas podíamos movernos por el frío. Éramos cuatro que nos abrazábamos para soportar los 15 grados bajo cero. Dormíamos juntos para no dejarnos vencer por la hipotermia”, cuenta.

Jacqueline Valladares, madre de dos niños pequeños, contó otra experiencia que atravesaron, debido a que, por los bloqueos de caminos, debieron caminar varias horas bajo el sol, y que ningún comunario de la zona o vehículo quería ayudarlos por miedo a los bloqueadores.

“Caminamos bajo el sol con mis hijos, nueve o diez horas, porque no había movilidad y la gente tenía miedo de ayudarnos; decían que, si lo hacían, les reventarían las llantas. Sólo llevábamos una botella de un litro de agua, dándoles de a sorbitos a mis hijos”.

MIRA AQUÍ: Al menos dos muertos tras descarrilarse dos trenes en una localidad de España

Juan Carlos Vergara, otro viajero peruano, contó que contactó al consulado con los pocos recursos que tenía a disposición junto con otras dos ciudadanas coreanas.

“Le pedí a mi mamá que llamara al consulado con la última carga de mi celular. Caminábamos agotados con otros viajeros, entre ellos dos jóvenes coreanas que contactaron a su embajada”.

“Todos están organizados, acatan las medidas. El que no protesta es multado. Estaba completamente prohibido transportar personas, tanto nacionales como extranjeras”. Romaní añadió: “Tenían reglas claras: quien se oponía era castigado. Incluso dijeron ‘si alguien nos graba, le quemamos el teléfono’”.

Agregó que apostó a la solidaridad de los comunario del lugar para pedir comida, “me paré y les expliqué que era turista, que entendía su protesta, pero que sólo pedía un poco de comida porque estaba sin fuerzas. Entonces accedieron y hasta me ofrecieron costillar de oveja”.

Señala que incluso fue invitado a volver. “Al final, algunos comuneros hasta me abrazaron y somos amigos. Les expliqué que en Perú la situación era similar y me invitaron a regresar”.

MIRA AQUÍ: Chile decreta estado de catástrofe por incendios en el sur del país

Intervención del consulado

Romaní cuenta que una mujer logró contactar con el consulado y coordinar el rescate. “Una compatriota pudo comprar un chip para llamar al cónsul, que se activó el viernes. A partir de ahí, la policía boliviana llegó en tres camionetas para rescatar a treinta y cuatro extranjeros, priorizando a quienes tenían niños, adultos mayores o estaban enfermos”.

Vergara señala que, “salimos del pueblo cerca de las seis de la tarde y llegamos a La Paz alrededor de la medianoche. En la comisaría nos esperaba la cónsul, que nos llevó a un hospedaje y nos sirvió alimentos. Desde ese momento, el consulado nos ayudó al ciento por ciento con comida y alojamiento”.

Desde ahí el viaje se realizó en varios trayectos, algunos viajaron a la capital en el avión presidencial y otros por tierra.

Valladares indicó que la experiencia dejó un impacto emocional en sus niños, quienes ya no quieren volver a Bolivia, contó que ”mi hijo ya me dijo que nunca quiere volver a Bolivia y tiene miedo de salir. Quedó muy asustado por todo lo que pasó”.

Recibe las noticias de último momento en tu email

* indica que es obligatorio