La Paz: Vehículos con deudas tributarias no podrán cargar combustibles, advierte Dockweiler
Han surgido denuncia de personas cuyas cuentas bancarias fueron congeladas por deudas tributarias. Los afectados relataron que vendieron sus motorizados sin realizar el denominado “cambio de nombre”, por lo que las deudas siguen a su nombre
“Vamos a dar de baja esos vehículos del RUAT, al dar de baja no van a poder cargar combustible”, señaló el alcalde de La Paz, César Dockweiler el jueves, en una rueda de prensa.
La advertencia de la autoridad edil surge luego de que un numeroso grupo de personas denunciaron que tienen las cuentas bancarias congelas por deudas impositivas de vehículos que ya no están en su poder y que vendieron sin protocolizar la transferencia.
Los afectados relataron que habían vendido sus motorizados, pero sin realizar el denominado “cambio de nombre”, por lo que las deudas de impuestos municipales siguen figurando a su nombre en el Registro Único Para la Administración Tributaria (RUAT).
Dockweiler anunció que impulsa gestiones para precisamente sacar de ese sistema a los deudores, para imposibilitar que sus motorizados carguen diésel y gasolina es las estaciones de servicio.
“Así que si alguien tiene un vehículo y no ha pagado impuestos hace mucho tiempo atrás, no estaban queriendo pagar porque había otra persona a la que estaban ajustándole la deuda, pues se van a quedar con su vehículo porque no van a poder cargar combustible”, explicó Dockweiler.
En ese marco, recomendó a las personas que enfrentan este tipo de problemas acudir a la Administración Tributaria Municipal (ATM) para conocer la situación de la deuda y explorar inclusive un posible acuerdo con los nuevos propietarios.
“Les recomendamos que se acerquen a la ATM, averigüen en qué situación están, a nombre de quién está el vehículo y así se logran reunir y quizá incluso puede generar toda la cadena de a qué manos a pasado el vehículo y de manera conjuta puedan cumplir con sus obligaciones tributarias”, sostuvo.
Dockweiler anunció gestiones con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), que se encarga de fiscalizar la comercialización de combustibles en las estaciones de servicio.