Andrea Montolivo
Houston (EE.UU.), 12 jun (EFE).- El NRG Stadium de Houston abrirá este domingo sus puertas para el Alemania-Curazao, un choque generacional entre Dick Advocaat, el técnico más veterano de siempre en dirigir un encuentro de la Copa del Mundo, y Julian Nagelsmann, el más joven de esta edición.
Advocaat, de 78 años, se estrenará en la Copa del Mundo al frente de Curazao y batirá el récord del alemán Otto Rehhagel, que tenía 71 años cuando dirigió a Grecia en el Mundial de 2010.
El veterano preparador neerlandés tendrá un duelo con Nagelsmann, de 38 años, un niño prodigio del fútbol europeo que debutó al frente del Hoffenheim en 2016 cuando tan solo tenía 28.
Curiosamente, los perfiles de sus selecciones son radicalmente opuestos. Advocaat dirige a un novato en una Copa del Mundo, y Nagelsmann a un gigante del fútbol mundial que luce cuatro títulos en su palmarés, tantos como Italia y solo uno menos que Brasil.
El del NRG Stadium de Houston, un estadio con techo en el que se competirá con aire acondicionado y protegido de los más de 35 grados Celsius de temperatura externa, representará además un choque de filosofías.
Advocaat se lleva a Estados Unidos una carrera legendaria de más de cuatro décadas en la elite del fútbol, tanto a nivel de clubes como de selecciones.
Dirigió a Países Bajos en varias etapas, llevándolos a los cuartos de final del Mundial de 1994 y a las semifinales de la Eurocopa 2004, y también estuvo al frente de selecciones como Corea del Sur, Bélgica, Rusia, Serbia, Emiratos Árabes Unidos e Irak.
En clubes, dejó huella en el PSV Eindhoven, Rangers, Zenit de San Petersburgo, Fenerbahçe o Sunderland, conquistando ligas nacionales y títulos internacionales, incluida la Copa de la UEFA 2008 y la Supercopa de Europa con el Zenit.
Al frente del equipo más pequeño de esta Copa del Mundo, tirará de su fútbol pragmático, ordenado, sólido, con bloques compactos para aprovechar al máximo recursos limitados.
Nagelsmann es el símbolo de un fútbol muy distinto, fluido, flexible, con gran atención a los datos, tecnología y mentalidad ofensiva.
El alemán se hizo un nombre en la Bundesliga al frente del Hoffenheim y el RB Leipzig, antes de dar el salto al Bayern de Múnich.
Su carrera se ha construido alrededor de la idea de un entrenador-estratega casi de laboratorio, capaz de optimizar plantillas muy distintas y de gestionar vestuarios con grandes figuras.
En Estados Unidos tiene el desafío de relanzar a una selección alemana golpeada por varios tropiezos mundialistas recientes, y con una plantilla que, pese a estar muy lejos de las generaciones pasadas, sigue estando capacitada para competir con los más preparados. EFE
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