Aferrada a un peluche, una cría de lémur sale adelante en el suroeste de Colombia
Cali (Colombia), 23 jul (EFE).- Con apenas 88 gramos de peso y aferrada a un pequeño peluche que sustituye el calor de su madre, una cría de lémur de cola anillada lucha por sobrevivir en el Zoológico de Cali, capital del departamento de Valle del Cauca en el suroeste de Colombia.
Un equipo de especialistas la cuida las 24 horas del día desde que detectó que, tras el nacimiento, su madre no mantenía el contacto permanente ni la alimentaba lo suficiente para garantizar su supervivencia.
La cría nació el pasado 18 de junio con un peso de 70 gramos y, aunque sus posibilidades de salir adelante eran mínimas, varias semanas de cuidados han permitido que hoy presente un desarrollo favorable gracias a un protocolo que incluye alimentación cada dos horas, control de la temperatura y estimulación de comportamientos propios de la especie.
"Nos dimos cuenta de que la madre tenía periodos de separación con la cría y eso no era normal. Vimos que su vida podía correr peligro y por eso iniciamos una crianza profesional asistida", explicó a EFE el médico veterinario y coordinador del área de Medicina Preventiva del Zoológico de Cali, Camilo Mendoza.
El especialista señaló que este tipo de situaciones también ocurren en estado silvestre, donde las probabilidades de supervivencia son muy bajas, pero gracias a la atención del personal del zoo se puede "realizar una crianza que aumenta significativamente sus posibilidades de salir adelante".
Especialistas al cuidado de la vida
Como parte del tratamiento, la cría recibe una leche de fórmula elaborada especialmente para la especie cada dos horas, incluso durante la madrugada, y recientemente comenzó a consumir papillas elaboradas con verduras orgánicas.
Además, permanece en una incubadora que mantiene estable su temperatura corporal y es sometida a sesiones de acicalamiento con cepillos especiales que simulan el cuidado materno y estimulan funciones básicas como la defecación.
"Esta crianza requiere un gran trabajo del equipo porque necesita monitoreo constante. El acicalamiento con los cepillos permite estimular comportamientos básicos, como la defecación, ya que en los primates son los padres quienes normalmente inducen estos procesos", explicó Mendoza.
Un peluche como "madre"
Uno de los mayores retos consiste en evitar que el animal se acostumbre al contacto humano. Para ello, durante la alimentación permanece aferrado a un peluche que simula el cuerpo de su madre mientras los cuidadores utilizan guantes y mascarillas para reducir al mínimo la interacción directa.
"Cuando complete su desarrollo inicial, comenzará un proceso de enriquecimiento ambiental con ramas y estructuras para trepar antes de iniciar un acercamiento gradual con el resto de la manada", indicó Mendoza.
El lémur de cola anillada, endémico de Madagascar, está catalogado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como especie En Peligro debido a la pérdida de hábitat, la deforestación, la caza y el tráfico ilegal de fauna.
"Hoy, en el Zoológico de Cali albergamos siete lémures de cola anillada y dos lémures de collar blanco y negro dentro de nuestros programas de conservación, investigación y bienestar animal. Que esta pequeña viva es un gran regalo para el mundo entero", concluyó el veterinario. EFE
mba/pc/lpm
(foto)