Agencias

AI denuncia "crímenes de guerra" de un grupo ligado al Estado Islámico en el este de RDC

AI denuncia

Nairobi, 5 may (EFE).- Los civiles del este de la República Democrática del Congo (RDC) sufren abusos que constituyen "crímenes de guerra" por parte de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), grupo armado con vínculos difusos con el grupo terrorista Estado Islámico (EI), denunció este martes Amnistía Internacional (AI).

La población civil "viene sufriendo una brutalidad extrema a manos de los combatientes de las ADF en forma de homicidios, secuestros y torturas, en una campaña deshumanizadora de abusos", declaró la secretaria general de AI, Agnès Callamard, con motivo de la publicación del informe "'Nunca había visto tantos cadáveres': Crímenes de guerra cometidos por las ADF en el este de la RDC".

Tras entrevistar en noviembre de 2025 a 71 personas en Kivu del Norte (provincia nororiental), AI documentó actos que constituyen crímenes de guerra y de lesa humanidad, como ataques contra civiles, secuestros, trabajos forzados, reclutamiento y uso de niños, matrimonios forzados, embarazos forzados y otras formas de violencia sexual contra mujeres y niñas.

Las ADF también son responsables de asaltar comunidades y granjas, atacar centros médicos y saquear o incendiar viviendas, lo que agrava la crisis humanitaria en el este congoleño por los combates entre las Fuerzas Armadas de la RDC (FARDC), sus aliados locales y numerosos grupos armados, según la ONG pro derechos humanos.

Una de las entrevistadas fue testigo de un ataque de las ADF el 8 de septiembre de 2025 contra la aldea de Ntoyo, donde estos terroristas se disfrazaron de civiles y se mezclaron entre los asistentes a un velorio antes de atacar a la población.

"Nunca había visto tantos cadáveres", relató la testigo, a la que no identifica AI, sobre una masacre perpetrada con martillos, hachas, machetes y armas de fuego, que causó más de 60 muertos.

Muchos de los testigos afirmaron que los agentes de seguridad congoleños a menudo llegan tarde o no siempre responden a los asaltos.

Secuestros, violencia sexual y reclutamiento de menores

Amnistía registró hasta 46 casos de secuestro, incluidos menores, en los que las personas retenidas eran trasladadas a campamentos ubicados en los bosques, donde eran obligados a trabajar de porteadores, se les servía poca comida y sufrían abusos como trabajos forzados, esclavitud sexual, palizas, insultos y asesinatos.

La ONU considera a las ADF responsables de reclutar niños en la RDC para usarlo como combatientes, porteadores, cocineros y vigías.

Los testimonios de AI también denuncia la violencia sexual de las ADF contra niñas y mujeres, a las que obligaban a casarse con miembros del grupo, con amenazas de muerte en caso de negarse.

Amnistía pidió al Gobierno congoleño y a la comunidad internacional intensificar sus esfuerzos para proteger a los civiles y llevar a los responsables ante la Justicia.

Las ADF son una milicia de origen ugandés, pero en la actualidad tiene sus bases en las provincias vecinas congoleñas de Kivu del Norte e Ituri, donde perpetran a menudo ataques y aterrorizan a la población con unos objetivos que son difusos, más allá de una posible vinculación con el EI, que en ocasiones se atribuye sus acciones.

Aunque los expertos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no hallaron pruebas de un apoyo directo de EI a las ADF, Estados Unidos las identifica desde marzo de 2021 como "una organización terrorista" afiliada al grupo yihadista, al que combaten de forma conjunta el Ejército de Uganda y de la RDC. EFE

pmc/pa/alf