AIE urge a invertir en diversificar cadena de suministro de tierras raras en manos chinas
París, 8 abr (EFE).- La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estimó este miércoles en 60.000 millones de dólares la inversión necesaria durante la próxima década para diversificar la cadena de suministro de tierras raras, que actualmente está manos de China, y urgió a reducir esa brecha que supone una vulnerabilidad para los sectores automotriz, electrónico y del transporte.
En un informe publicado hoy, el organismo con sede en París alertó de que China concentra actualmente alrededor del 60% de la producción minera mundial de tierras raras para imanes, más del 90% del refinado y cerca del 95% de la fabricación de imanes permanentes, lo que convierte a estas cadenas de suministro en unas de las más vulnerables entre los minerales críticos.
Los proyectos actuales y previstos fuera del principal proveedor chino resultan insuficientes para cubrir la demanda futura, según los cálculos del informe encargado por la presidencia francesa del Grupo de los Siete (G7).
Para 2035, las capacidades existentes apenas cubrirían la mitad de las necesidades de extracción, una cuarta parte del refinado y menos de una quinta parte de la demanda de imanes fuera de China, lo que apunta a un déficit creciente si no se acelera la inversión.
La AIE subrayó que cerrar esta brecha requerirá un aumento significativo de la capacidad a lo largo de toda la cadena de valor, especialmente en el refinado y la fabricación de imanes, considerados los principales cuellos de botella.
Aunque reconoció que la inversión estimada es elevada, el organismo señaló que resulta limitada frente a las posibles pérdidas económicas derivadas de interrupciones en el suministro.
El informe destacó que los diecisiete elementos de tierras raras, esenciales para tecnologías como vehículos eléctricos, centros de datos, robótica y sistemas de defensa, han cobrado un papel central en las políticas energéticas, industriales y digitales.
La demanda de tierras raras para imanes -en particular neodimio, praseodimio, disprosio y terbio- se ha duplicado desde 2015 y podría aumentar más de un 30% de aquí a 2030, según la AIE.
Esas vulnerabilidades del sistema quedaron en evidencia tras los controles a la exportación impuestos por China en 2025, que provocaron disrupciones temporales y dificultades de suministro para fabricantes en otros países, recordó la AIE.
Y señaló que si estas restricciones se aplicaran plenamente, hasta 6,5 billones de dólares en actividad económica anual fuera de China podrían verse en riesgo, con especial impacto en los sectores automotriz, electrónico y del transporte.
Pese a la creciente preocupación, el informe constató que los avances hacia una mayor diversificación han sido limitados.
Ante esta coyuntura, la AIE destacó el potencial del reciclaje y la innovación tecnológica como herramientas complementarias para reducir la presión sobre el suministro, ya que solo el reciclaje tiene el potencial de reducir la necesidad de suministro primario hasta en un 35% para 2050, mientras que los avances en tecnologías innovadoras de producción y sustitución podrían aliviar la presión sobre los elementos más restringidos.
El organismo también subrayó la necesidad de un enfoque internacional coordinado, dado que ningún país puede desarrollar por sí solo toda la cadena de valor. EFE
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