Al menos 880 civiles han muerto por drones en Sudán entre enero y abril, alerta la ONU
El Cairo, 11 may (EFE).- El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció este lunes que al menos 880 civiles han muerto en los últimos cuatro meses en Sudán por ataques con drones, responsables de más del 80 % de todos los fallecimientos de civiles relacionados con la guerra en el país africano.
"Los drones armados se han convertido, con diferencia, en la principal causa de muerte de civiles", indicó Türk en un comunicado, en el que advirtió sobre una "intensificación y expansión" de la violencia en las próximas semanas entre el Ejército sudanés y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).
Las hostilidades están incrementando a medida que las partes en conflicto intentan obtener o consolidar el control del territorio, especialmente en los disputados estados del centro y el este de Sudán, un país que ha quedado militarmente entre los paramilitares (que dominan el oeste) y las tropas regulares (en el centro-norte).
Según los datos recopilados por la ONU, la mayoría de muertes civiles por ataques con drones se han registrado en la vasta y disputada región meridional de Kordofán, mientras que las partes en conflicto han usado estas armas "repetidamente" contra infraestructura vital, lo que ha mermado el acceso a servicios de la población.
Asimismo, advirtió que el uso de los drones "se está extendiendo cada vez más allá de Kordofán y Darfur", esta última región dominada por las FAR, y está llegando a los estados de Nilo Blanco, Nilo Azul e incluso el de la capital, Jartum, donde el pasado 4 de mayo un ataque fue dirigido contra el aeropuerto internacional.
De hecho, entre el 28 de abril y el 5 de mayo se contabilizaron varios ataques "selectivos" con aviones no tripulados en otras zonas de Jartum y en la vecina ciudad de Omdurmán.
Türk afirmó que "la intensidad de estos ataques ha roto la relativa calma que había prevalecido en los últimos meses, a medida que un número creciente de civiles ha regresado a la capital, y ha desatado temores de un retorno de las hostilidades a Jartum", que fue retomada por el Ejército a finales de marzo de 2025.
Ante esta situación, el alto comisionado pidió la adopción de medidas "contundentes" para impedir la transferencia de armas, incluidos los drones "cada vez más sofisticados", en un momento en el que las partes en conflicto gozan de "impunidad" y la violencia se está "normalizando".
Los tres años de guerra en Sudán han provocado la muerte de unas 400.000 personas -según estimaciones de EE.UU.-, han abocado a más de 21,2 millones de personas a una situación de hambruna aguda y han obligado a otras alrededor de 14 millones a abandonar sus hogares, convirtiendo a Sudán en el escenario de la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo, según la ONU. EFE
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