Al "puro cash" o trueque, bulle un popular mercado de animales en El Salvador
San Rafael Cedros, El Salvador, 27 Abr 2026 (AFP) -
Un gallo anuncia el inicio de la jornada en el mercado de San Rafael Cedros, a unos 50 km de San Salvador, donde cada fin de semana vendedores y compradores se enfrascan en una vibrante transacción de ganado y animales de granja.
En este tradicional espacio del tamaño de casi dos canchas de fútbol se negocian reses, caballos, cerdos, conejos, aves y cabras. A diferencia de otros comercios, aquí no hay bancos, tarjetas de crédito ni transferencias electrónicas: el dinero contante y sonante es la única moneda de curso legal. Es eso o el trueque.
"Usamos puro 'cash' (efectivo), nada de transacciones ni cuentas bancarias, porque lo contamos al instante. Si hace falta, hay que completarlo", explica Domar Argueta, un comerciante de 28 años.
De sombrero y camisa a cuadros, como viste la mayoría para la ocasión, llegó con tres cabezas de ganado y salió con un fajo en la mano, billete sobre billete.
Un toro puede costar unos 3.000 dólares y las vacas entre 600 y 1.000. La circulación de grandes sumas de dinero en efectivo ya no genera temor como años pasados, cuando las pandillas imponían su ley.
Armando Sequeira tiene más de cinco décadas de ser "corretero", como se llama localmente a quienes se dedican a comprar y vender ganado en estos mercados populares conocidos como "tiangues".
Tiempo atrás pandilleros mataron a un hijo de Sequeira, hoy de 74 años. El comerciante fue asaltado unas 20 veces, contó.
"Antes, a las ocho de la mañana no podías hacer un negocio aquí porque te estaban esperando los 'mareros'. Ahora se respira mejor", relata Sequeira.
La febril actividad del "tiangue" anima a algunos a incursionar en un oficio del que no sabían mayor cosa. Carlos Barrera, quien regresó el año pasado tras autodeportarse de Los Ángeles, decidió invertir los ahorros que hizo en Estados Unidos.
"Por la edad ya no hay trabajo en fábricas aquí. Un cuñado mío trabajaba con ganado y empezamos juntos", comenta.
Aunque predominan los hombres, las mujeres también participan activamente en el mercado.
Carmen Carpio, con dos décadas de experiencia como vendedora de cerdos, asegura que el negocio depende de la capacidad y destreza para invertir.
"Aquí lo importante es hacer jugar el dinero. Si usted tiene dinero, lo invierte en cerdos, cabras o ganado, y luego los compra y los vende. Ese es nuestro negocio", afirma.
Entre cacareos y mugidos, vendedores y compradores transan unas 700 cabezas de ganado cada sábado en este dinámico mercado que, según la alcaldía, es de los más grandes de El Salvador y una de las principales fuentes de ingreso de San Rafael Cedros.
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