Agencias

Alan Rothenberg, el 'cerebro' del Mundial 94 y creador de la MLS

Alan Rothenberg, el 'cerebro' del Mundial 94 y creador de la MLS

Hugo Barcia

Miami (EE.UU.), 2 jul (EFE).- El desarrollo del fútbol en Estados Unidos sería imposible de comprender sin la figura de Alan Rothenberg, el 'cerebro' del Mundial de 1994 e impulsor de la Major League Soccer (MLS) que hoy observa cómo su legado ha roto todos los moldes.

Más de tres décadas separan el primer Mundial en la historia de EE.UU. y el que acogen ahora junto con Canadá y México, un periodo en el que el 'soccer' ha pasado de la intrascendencia local a convertirse en una alternativa real a las cuatro grandes ligas norteamericanas.

Rothenberg, que cumplió 87 años en abril, ha visto así materializada su promesa de consolidar una liga de fútbol profesional de alto nivel en Estados Unidos, que ha pasado de estar compuesta por 10 equipos en 1996 a contar con 30 clubes esta temporada, además de estrellas de la talla de Lionel Messi.

Este éxito fue revelado por una reciente encuesta de 'The Economist', que situó al fútbol como el tercer deporte preferido de los aficionados estadounidenses, por detrás del fútbol americano y del baloncesto. Uno de cada diez entrevistados lo eligió en primera posición, superando al béisbol y al hockey sobre hielo.

Sin embargo, esta sólida realidad contrasta con sus inicios. Nacido en Detroit (Michigan), Rothenberg se destacó como abogado y empresario antes de entrar al mundo del deporte como representante legal de Los Angeles Lakers, Los Angeles Clippers y los Seattle Supersonics, de la NBA, y posteriormente presidir los LA Aztecs de la North American Soccer League (NASL).

De los Juegos Olímpicos al Mundial

Una de las primeras contribuciones de Rothenberg al crecimiento del fútbol en su país fue como comisionado de este deporte en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, tras lo que presidió la Federación de Fútbol de Estados Unidos entre 1990 y 1998.

Aunque EE.UU. fue designado anfitrión del Mundial 1994 dos años antes de que accediera al cargo, su posición al frente del comité organizador fue fundamental para que este torneo quedara para siempre grabado en la historia.

Además del penalti fallado por el italiano Roberto Baggio, que dio el título a Brasil en la final, este campeonato abrió el fútbol a la modernidad, registrando récords de asistencia e incluyendo varias novedades, como los nombres de los jugadores en las camisetas.

Preguntado recientemente por las diferencias entre aquel Mundial y el de este año, sumido en controversias por el elevado costo de las entradas, el caos vial para acceder a los estadios, o la geopolítica, Rothenberg dijo en una entrevista al medio británico The Guardian que ellos también hicieron frente a algunos problemas similares, como el transporte público, pero que "los aficionados siempre encuentran el camino" para sortear los imprevistos.

No obstante, defendió el precio dinámico de las entradas -sujeto a la oferta y la demanda- y que ha provocado que los boletos más baratos para el primer partido de Estados Unidos contra Paraguay asciendan a 991 dólares, y a casi 9.000 dólares en el caso de la final del Mundial.

El fútbol profesional

Su empujón definitivo al fútbol en Estados Unidos se produjo en 1996 con la creación de la MLS, aprovechando la inercia positiva tras la celebración del Mundial.

La MLS surgió de las cenizas de la NASL, un proyecto que contó con estrellas como Pelé, Johan Cruyff o Franz Beckenbauer mientras estuvo activa (1968-1984), pero que cayó en desgracia por el descontrol financiero y una ambición descontrolada que hizo explotar la burbuja.

Para evitar que eso vuelva a repetirse, Rothenberg apostó por introducir un tope salarial y un modelo de franquicia única, en la que la liga es la propietaria de los contratos, cuando se fundó la liga.

Tras su salida de la presidencia de la Federación de Fútbol de EE.UU., Rothenberg siguió ligado al fútbol, presidiendo el comité organizador del Mundial femenino de 1999, y formando parte de la directiva de la Concacaf y de comités de la FIFA, tras lo que fue incorporado al Salón de la Fama del fútbol estadounidense en 2007 como el arquitecto del 'soccer' moderno. EFE

hbc/gbf

(foto)