Antonin Panenka: "Yo a Vinicius no le dejaría tirar los penaltis"
Gustavo Monge
Praga, 30 abr (EFE).- Aunque haya pasado medio siglo desde el legendario penalti 'a lo Panenka', con el que Checoslovaquia ganó la Eurocopa de 1976, este estilo de ejecutar la pena máxima en el fútbol no ha perdido actualidad ni originalidad, lo que es una gran satisfacción para su artífice, el checo Antonin Panenka.
A sus 77 años reconoce, en una entrevista concedida a EFE en Praga, que es "un honor que después de 50 años" los jugadores lo sigan intentando, que todos sepan "lo que es y lo llaman un 'Panenka kick'", pero asegura que "no todos lo hacen bien".
Afirma, incluso, que no le dejaría tirar los penaltis al brasileño Vinicius y que el error de Brahim Díaz, en la final de la Copa África, cuando trató de marcar así la pena máxima que le daba el título a Marruecos, forma parte "de la belleza del fútbol"
"Me encanta que no se haya olvidado y que esta idea perdure, y que jugadores de pequeños torneos hasta los nombres más famosos, también lo utilicen", asegura el legendario centrocampista del Bohemians 1905' de Praga y del Rapid de Viena.
Tras el título continental logrado con la entonces Checoslovaquia en Belgrado, Panenka formó también parte del combinado que logró el bronce en la Eurocopa de Italia de 1980.
Junto a la portería del fondo norte del pequeño estadio 'Dolícek', propiedad del Bohemians 1905, Panenka recuerda que a mediados de los años 1970 se quedaba en ese mismo lugar después de los entrenamientos para practicar una y otra vez ese tiro con vaselina.
Practicaba con el portero después de los entrenamientos
"Fui el primero en tirarlo así. Practicaba con el portero después de los entrenamientos", explica el excentrocampista, que recuerda que su compañero de escuadra Stefan Ivancík también tiraba los penaltis al centro de la portería, pero raso.
Hoy, debido a su edad y limitaciones físicas, Panenka no puede replicar ese estilo de golpear que le hizo famoso y desconcertó al guardameta alemán Sepp Maier en la final de Belgrado, pero tiene aún vivos recuerdos de cómo lo hacía.
"Tomaba mucha carrerilla, empezaba lento y luego golpeaba con fuerza, presionando el balón", cuenta Panenka, quien tras militar 14 años en el club praguense fue fichado, a sus 32 años, por el Rapid de Viena (1981-1985).
Allí, logró arrebatar el 'pichichi' liguero al exbarcelonista Hans Krankl, cosa que no gustó nada al austriaco y lo que tensó las relaciones entre los dos astros.
El exfutbolista checo no se aventura a decir qué jugador actual y reciente ejecuta mejor los penaltis 'a lo Panenka', aunque en un alarde de orgullo reivindica la calidad de su invento.
"Yo he sido el que mejor los ha tirado", dice ufano, sin olvidar que también llegó a fallar penas máximas, sobre todo en los partidos amistosos, donde no ponía toda la carne en el asador.
"Si se trataba de un amistoso, y no nos jugábamos nada, no lo hacía en serio. Pero si se trataba de un encuentro importante, conseguía concentrarme y siempre marcaba", recuerda.
Vinicius tiene otras capacidades, pero no para los penaltis
"Yo a Vinicius jr. no le dejaría tirar los penaltis. Tiene otras capacidades, pero no para los penaltis", dice sobre el delantero del Real Madrid, que ha fallado 6 penas máximas de las 19 lanzadas, incluidas una con la Canarinha y otra con la selección brasileña sub-20.
Sobre el error del marroquí Brahim Díaz en la final de la reciente Copa Africana de Naciones, cuando intentó un penalti 'a lo Panenka' y acabó mandando el balón a los brazos del portero senagalés Édouard Mendy en el centro del arco, Panenka aseveró que "ahí está la belleza del fútbol, que no puedes planificarlo".
Nacido en Praga en 1948, Panenka sólo disputó un Mundial, el de España (1982), ya que la selección no logró clasificarse para el de Alemania (1974) ni el de Argentina (1978).
Checoslovaquia disputó la fase de grupos en Valladolid y Bilbao contra Kuwait, Inglaterra y Francia, y Panenka fue el único de su equipo que anotó, en dos ocasiones y de penalti.
"Para mi fue exitoso, pero no para el equipo, porque no pasamos de la fase de grupos. Fue una gran decepción. Teníamos un buen equipo, por la calidad de los jugadores, pero no había cohesión como en 1976, no había ese ambiente", asegura el exjugador.
"Empezaba un poco un cambio generacional. Los jóvenes tenían mucha autoestima y se quejaban un poco si no jugaban. No había buen ambiente", recuerda Panenka el equipo entrenado por Jozef Venglos, que había sido asistente de Václav Jezek en el triunfo de 1976. EFE
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