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Arteta: "Mi mujer se merece más que nadie su lugar en esto"

Arteta:

Manuel Sánchez Gómez

Londres, 28 may (EFE).- Al entrar al despacho de Mikel Arteta (San Sebastián, 1982) saltan a la vista varias cosas. Las fotos de Rafael Nadal y Michael Jordan, dos ganadores natos, la pizarra llena de cambios tácticos, las frases motivadoras como "Ganar mucho y ganar durante mucho tiempo" y, sobre todo, una Premier League de cartón. Es la réplica con la que Arteta y su equipo celebraron la primera liga en Highbury en 22 años y que ahora preside la guarida del español.

En mitad de la entrevista con EFE y otros dos medios españoles, Arteta se levanta y la gira para descubrir un mensaje oculto: "Campeones de la vida". Durante siete años, el técnico español ha dedicado su vida a transformar un Arsenal que era el hazmerreír de Inglaterra en un ganador de la Premier y candidato a la Champions. Se emociona al hablar de su mujer, admite que el partido que les hizo campeones fue la hora y media más larga de su vida y confía en que este sábado puede levantar la Copa de Europa.

Pregunta: ¿Cómo se explica que este haya sido el año de ganar la Premier y no alguno de los otros tres subcampeonatos?

Respuesta: Porque alguno ahí arriba ha decidido alinear los planetas este año. Porque otros años hemos estado muy cerca, pero ha faltado algo. Este año se han dado cosas cuando se tenían que dar. No hay mucho más que explicar. Las cosas han sido diferentes desde el inicio, las sensaciones o el tipo de juego ha sido diferente a otros años, pero la consistencia ha sido muy parecida.

P: Siempre ha estado seguro de que iba a ganar la Premier, pero, ¿cómo ha convencido al jugador año tras año de que tenía que seguir confiando?

R: Desde el día uno que juntamos a todos, los fichajes nuevos que vinieron, la gente que llevaba años. Los juntamos y les dijimos "vamos a ir por aquí y si cada uno está convencido y es capaz de mirar por el otro, vamos a estar muy cerca". Yo no puedo decirles "vamos a ganar", porque depende de tantas cosas, pero estaba convencido de que estaríamos muy cerca. Ellos lo han hecho. Mi trabajo ha sido muchas veces que ellos se sientan los mejores. Ha habido momentos de duda, cuando hemos empatado, cuando hemos perdido, cuando parece que se te acercan y lo que me ha hecho gastar mucha energía es que se sientan los mejores del mundo.

P: ¿Cómo fue ese último día en el que gana la Premier?

R: Hicimos un entrenamiento normal, luego me puse a preparar el siguiente partido, contra el Crystal Palace, y faltaba una hora para el encuentro (el Bournemouth-Man City que les proclamó campeones) y yo no sabía qué hacer. Me sentía raro, era un día importante, por si luego teníamos que ir el último día al Palace... Y subí veinte minutos antes.

Los jugadores me habían pedido ver el partido juntos, querían que estuviera el cuerpo técnico, los trabajadores y yo. Subí, estaba todo listo y lo sentí. Ese momento era suyo. Bajé donde Martin (Odegaard) y le dije "perdonadme, me voy para casa, en cuanto acabe esto hablamos". Me fui a mi casa, iba en el coche, pasaba el tiempo, no quería ni mirar el teléfono.

Llegué, le di un beso a mis hijos, que estaban viendo el partido y me fui al patio. Empecé a hacer una barbacoa y fue la hora y media más larga de mi vida. Escuchaba cosas fuera, estaba también con Heinze y con Germán, y nos mirábamos... De repente se abre la puerta del jardín y aparece mi hijo mayor, con una sonrisa y lágrimas en la cara. "Papá, somos campeones de la Premier". Y llegaron mis otros dos hijos y mi mujer y fue un momento espectacular.

P: ¿Ha merecido la pena estos casi siete años de espera?

R: Todo, sí. Todo porque lo bonito de esto ha sido el camino. Esto es muy importante (se levanta y coge la Premier League), pero lo más importante es esto (gira el trofeo y se lee "Champions of Life" (campeones de la vida). Esto lo hemos hecho con gente que merece la pena y que ha dado una demostración de valores, de coraje, de honestidad, de levantarte, de unión y de sentirnos muchas veces vulnerables. Muchas veces me he preguntado si yo soy la persona capaz de ser esto, si soy la persona ideal para liderar a estos. Y esa respuesta no la tienes hasta que lo haces. Estoy muy orgulloso de que lo hemos hecho a nuestra manera.

P: ¿Qué opina de que se tache al Arsenal de ser un equipo defensivo?

R: Yo respeto todas las opiniones. Es tu decisión la importancia que les das. Creo que hay espacio para todo, pero mi trabajo es, si con una cosa no nos alcanza... Mi trabajo no es quedarme con eso, es buscar otras fórmulas, innovar, para acabar ganando.

P: Pero usted se dio cuenta de esto y buscó un estilo de juego diferente al de cuando era futbolista.

R: Creo que las cosas se complementan. Pero lo tenemos que tener muy claro. Con las lesiones que hemos tenido, si eso lo pongo en una máquina y le pregunto cuál es la probabilidad de que ganemos la Premier League, te dirá que es del 2 %. Eso no me vale. Hemos tenido que buscar otras cosas con los recursos que teníamos para ser igual de competitivos durante sesenta partidos. Ese es el mayor premio que tenemos como equipo.

P: Premier y Champions, lo máximo a lo que se puede aspirar.

R: Lo primero la Premier porque llevábamos 22 años sin hacerlo y luego la Champions porque no la hemos ganado nunca. Si somos capaces de hacer eso, vamos a marcar una historia nueva en este club.

P: ¿Cómo de importante es jugar la final después de ser campeón de la Premier?

R: Hay una parte de alegría, de satisfacción, pero también hay una parte de alivio. Eso lo tenemos que usar ahora como un tsunami de emoción y de hambre para ir y ganar la Champions. Nos va a dar una confianza y una claridad tremenda.

P: ¿Se imaginaba esta reacción de la afición del Arsenal?

R: No te lo imaginas así, pero se te pone la piel de gallina cuando pasa. Todos los momentos en los que te preguntas si merece la pena todo esto, intentarlo y no llegar. Cuando ves esa reacción dices "lo haría otras 10 000 veces". Tenemos el mejor trabajo del mundo, que un balón sea capaz de conectar a tanta gente, independientemente de tu cultura, de todo, es impresionante. Es mágico.

P: ¿Ha sacrificado mucho a nivel personal para conseguir esto?

R: Lo he intentado complementar, pero hay un coste en esto muy grande. Y si hay una persona que se merece más que nadie su lugar en esto es mi mujer. Lo que ha hecho ella conmigo y con mis hijos no tiene nombre, porque yo no estoy. No estoy y cuando estoy, muchas veces no estás presente. Ella ha sido la que me ha conseguido equilibrar. Para que cuando entres en casa pases de esto, que es una tormenta diaria, a que sea como si estuvieras en la playa al sol con tus hijos felices. Eso es increíble. EFE

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