Australia planea detención de mujeres vinculadas al EI que regresan al país con sus hijos
Sídney (Australia), 7 may (EFE).- Un grupo de mujeres y niños australianos vinculados al Estado Islámico (EI) y retenidos durante años en campamentos del noreste de Siria se encuentra ya en ruta hacia Australia, donde algunos adultos podrían ser detenidos a su llegada por delitos relacionados con terrorismo, informaron este jueves las autoridades del país austral.
El grupo, compuesto por cuatro mujeres y nueve menores, salió recientemente del campamento de Al Roj, en el noreste sirio, y viajó desde Damasco hasta Doha antes de embarcar en vuelos con destino a las ciudades australianas de Melbourne (sur) y Sídney (este), según pudo constatar la cadena pública ABC.
Las mujeres, algunas de las cuales viajaron años atrás a Siria junto a sus parejas combatientes del EI, declararon a ABC que desean "volver a casa" y garantizar la seguridad de sus hijos tras haber vivido "un infierno" en los campamentos sirios. "Solo queremos que nuestros hijos estén seguros", afirmó una de ellas al medio australiano.
El Gobierno australiano confirmó el miércoles que el grupo planea regresar al país, aunque insistió en que no ha facilitado ni financiado el retorno. El ministro del Interior, Tony Burke, señaló que las agencias de seguridad están preparadas para la llegada advirtió de que "una parte será detenida".
"Estas son personas que han tomado la terrible decisión de unirse a una organización terrorista peligrosa y de colocar a sus hijos en una situación indescriptible", declaró Burke en un comunicado.
La comisionada de la Policía Federal Australiana, Krissy Barrett, indicó además que algunas mujeres podrían enfrentar cargos por terrorismo, esclavitud y otros delitos relacionados con crímenes contra la humanidad.
Las autoridades australianas subrayaron que cualquier ciudadano que haya cometido delitos responderá ante la justicia, mientras que los menores serán sometidos a programas de prevención de extremismo violento y seguimiento por parte de los servicios sociales y policiales.
El caso reabre el debate en Australia sobre el retorno de familiares de combatientes extranjeros del EI, especialmente tras el atentado contra la comunidad judía ocurrido el pasado diciembre en Sídney, que Camberra atribuyó a la influencia ideológica del grupo yihadista.
Australia ya repatrió anteriormente a varios menores huérfanos y a otro grupo de mujeres y niños desde Siria, aunque decenas de ciudadanos australianos permanecieron hasta ahora en campamentos controlados por fuerzas kurdas tras la caída territorial del EI en 2019.
Expertos y organizaciones humanitarias sostienen que mantener indefinidamente a ciudadanos en esos campamentos puede incrementar el riesgo de radicalización y vulnerar obligaciones internacionales de protección consular y derechos humanos. EFE
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