Agencias

Bares para "escuchar cada nota", nueva tendencia para los incondicionales de la música

Bares para

París, Francia, 16 Abr 2026 (AFP) -

Los puristas de la música están de suerte. Los "listening bars" se están multiplicando con sus propuestas de sesiones de escucha musicales, en un entorno tranquilo y con sofisticados equipos técnicos.

Estos bares, originarios de Japón, disponen de salas insonorizadas y de costosos materiales de audio para ofrecer una experiencia sonora cercana al directo pero en el confort de un mullido sofá.

"Realmente te permite escuchar cada palabra, cada instrumento, cada nota", cuenta a AFP Camille Calloch, de 31 años, al salir del bar parisino Listener, donde acaba de asistir a una sesión dedicada a la estrella británica de la neosoul Sampha.

Instalado en pleno corazón de la capital, este bar apuesta por equipos valorados en más de 200.000 dólares, entre ellos altavoces monumentales que reproducen un sonido cristalino.

"Tenemos una relación completamente distinta con la música", según Jérôme Thomas, cofundador de Listener. "Ya no se trata de ese consumo rápido que tenemos hoy con el streaming y los pequeños auriculares".

"Queríamos que cada uno pudiera tomarse su tiempo para redescubrir el trabajo de sus artistas preferidos", explica.

- Tendencia mundial -

Según él, las sesiones de escucha en su local pueden dejar boquiabiertos incluso a los aficionados más puristas. "Vemos a la gente subir con una sonrisa diciendo: 'Pensaba que me sabía de memoria este tema que llevo 15 años escuchando. Oí nuevas instrumentaciones. Pude oír las mezclas del ingeniero de sonido'", cuenta Thomas.

En estos "listening bars", no gusta el MP3, que comprime el sonido. Aquí, el vinilo es rey, y el sonido circula por cables de última generación hacia grandes altavoces vintage. A su lado, los amplificadores bluetooth parecen ridículos.

El auge de estos templos de la música contrasta con el declive de la vida nocturna en clubes en muchas ciudades, donde la subida de los alquileres y los cambios de estilo de vida entre los más jóvenes redujeron la popularidad de las discotecas.

"Últimamente ha habido una auténtica explosión de este tipo de lugares", dice Dan Wissinger, copropietario del "listening bar" neoyorquino Eavesdrop, que cuenta con una sala de escucha "activa" y otra más "social".

Una característica clave de cualquier bar de este tipo es que sus espacios estén diseñados para la música, explica.

"Si no tienen tratamiento acústico, son solo falsos 'listening bars'", advierte. "En un espacio de hostelería, si no tienes buenos amortiguadores acústicos, la música no será lo primero que se escuche".

- Influencia japonesa -

En Londres, donde se encuentran algunos de los primeros bares audiófilos de Europa como Brilliant Corners o Jumbi, se acaba de abrir un nuevo local de este tipo, el Hidden Grooves, en un hotel del grupo Virgin.

En su interior se pueden ver, y sobre todo escuchar, una colección de 5.000 vinilos y unos altavoces de decenas de miles de dólares.

"Un 'listening bar' de verdad cumple todos los requisitos para quienes buscan sentir la música", asegura Neil Aline, director de entretenimiento cultural en Virgin.

Como tantos otros, este antiguo DJ y organizador de fiestas no olvida rendir homenaje a quienes iniciaron la tendencia: los "jazz kissa" de Japón, bares nacidos en la década de 1930 donde se podía escuchar jazz tranquilamente y que han perdurado hasta hoy.

Cuando estaba de gira, entraba en esos bares de Tokio y Kioto y pensaba: "Es alucinante", recuerda Aline. "Es una experiencia de la música radicalmente distinta de la que se vive en salas de conciertos o clubes".

adp/es/mab