Agencias

Bélgica pide "contención" tras nuevo roce con EE.UU. e Israel por circuncisiones ilegales

Bélgica pide

Bruselas, 6 may (EFE).- El ministro belga de Exteriores, Maxime Prévot, pidió hoy "contención" a Israel y a Estados Unidos ante los procedimientos judiciales en curso en Bélgica, después de que los responsables diplomáticos de ambos países cargaran de nuevo contra el país europeo por una investigación judicial sobre circuncisiones rituales ilegales.

"Le insto a mostrar una mayor contención y a situar su papel en el contexto adecuado. Es inapropiado criticar públicamente a un país y empañar su imagen simplemente porque no está de acuerdo con unos procedimientos judiciales. Ya se lo he dicho", escribió Prevot en un mensaje en la red social X dirigido al embajador de EE.UU. ante Bélgica, Bill White.

El también viceprimer ministro belga preguntó al diplomático si consideraría "aceptable" que el embajador de Bélgica en Washington "hiciera lo mismo".

El nuevo enfrentamiento diplomático se produce a propósito de un nuevo episodio en una investigación judicial en curso en Bélgica que desde hace meses enturbia las relaciones entre Bruselas, Washington y Tel Aviv por el procesamiento en Amberes (norte) de tres circuncidadores judíos que carecían de licencia médica.

Ese expediente había ya generado comentarios muy duros del embajador estadounidense, que acusó a políticos belgas de antisemitismo y vertió insinuaciones de corrupción contra el ministro de Sanidad belga, Frank Vandenbroucke.

Tras esos incidentes, el ministro belga se reunió dos veces en una semana con el embajador estadounidense a finales de febrero, y ambas partes dieron por solucionado el episodio, que el primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, dijo que le había causado "estupefacción".

Pero la Fiscalía de Amberes ha pedido ahora enviar a los dos presuntos circuncidadores ante el tribunal correccional, lo que ha reavivado la polémica.

El primero en reaccionar fue el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, quien este miércoles criticó la imputación en Bélgica de tres moheles -circuncisores rituales judíos- detenidos el año pasado en Amberes por carecer de licencia médica, y acusó al país europeo de recurrir al derecho penal contra prácticas religiosas judías.

"Con este acto, Bélgica se une a una breve y vergonzosa lista, junto con Irlanda, de países que utilizan el derecho penal para procesar a judíos por practicar el judaísmo", afirmó el ministro en un mensaje publicado en su cuenta de X.

El ministro belga de Exteriores respondió a ese primer mensaje señalando en redes sociales que "en Bélgica, el poder judicial es independiente y toma sus decisiones -se esté o no de acuerdo con ellas- libre de toda influencia política".

"Recuerdo que los procedimientos en cuestión fueron iniciados por representantes de la propia comunidad judía. Presentarlos como el deseo de un país de socavar la libertad religiosa de los judíos es difamatorio. Esa libertad nunca ha sido cuestionada y nunca lo será en nuestro país. Nuestra Constitución la protege", escribió Prévot.

El jefe de la diplomacia belga recordó a su homólogo israelí que recientemente había pedido "evitar hacer diplomacia a través de Twitter" y por ello le sugirió tratar el tema en una reunión.

Poco después fue el embajador estadounidense quien, en la misma plataforma, señaló que la imputación de los presuntos circuncidadores ilegales es "una mancha vergonzosa para Bélgica". EFE

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