BPI: el cierre del estrecho de Ormuz ha afectado a Asia de manera desproporcionada
Fráncfort (Alemania), 28 jun (EFE).- El cierre del estrecho de Ormuz ha afectado a Asia de manera desproporcionada porque sus centros de producción manufacturera dependen mucho del transporte de crudo por ese estrecho, según el Banco de Pagos Internacionales.
"Donde la caída del crecimiento es grave, pero las expectativas de inflación están bien ancladas, hay más espacio para ignorar el impacto y adoptar una respuesta de política monetaria más mesurada", recomienda el BPI en su informe anual, publicado este domingo.
Asia estuvo muy afectada por el cierre del estrecho de Ormuz porque antes de la guerra en Irán más del 80 % del crudo y gas natural que transitaba por Ormuz estaba destinado a Asia.
Las refinerías japonesas compran el 95 % del crudo de los países del Golfo, con el 70 % transportado por Ormuz.
Malasia, Corea y Tailandia importaban entre el 60 y el 70 % de su petróleo del Golfo y por lo tanto su exposición al cierre de Ormuz era similar.
Por tanto las pérdidas en la producción en Asia serán probablemente importantes, prevé el BPI cuya sede está en la ciudad suiza de Basilea.
La escasez ha ido más allá del petróleo y el gas y ha afectado a fertilizantes, petroquímicos, plásticos y otras importaciones importantes.
Oriente Medio representa una tercera parte de las exportaciones marítimas globales de gas licuado de petróleo, fertilizantes y helio y casi la mitad de azufre transportado por el mar, elemento muy importante para los fertilizantes.
Los daños físicos a las infraestructuras de energía significan que las pérdidas de suministros van a persistir, incluso, después del final del conflicto, prevé el organismo que reúne a los bancos centrales.
A finales de marzo, más de 40 activos de energía en nueve países de Oriente Medio habían sido dañados severamente.
En Catar el daño a las instalaciones de gas natural licuado redujo la capacidad en un 17 % y se espera que la recuperación completa tarde hasta cinco años.
El problema de los cuellos de botella en los suministros de equipos hace que los productores de turbinas de gas lleven retrasos en los pedidos de tres a cinco años.
Los problemas de suministro de petróleo y gas han afectado a más sectores que al transporte y energía.
Por ejemplo, la escasez de fertilizantes nitrogenados, helio y petroquímicos amenaza la producción de alimentos, semiconductores y bienes manufacturados.
Algunos granjeros se han pasado del maíz a la soja para reducir el uso de fertilizantes.
El impacto de la inseguridad alimentaria será más agudo en las economías de bajos ingresos.
Las tensiones en los mercados de petróleo se van a mantener hasta bien entrado 2027 porque EEUU, China, Japón y la Unión Europea (UE) han reducido las reservas de crudo a la vez y ahora deben reponerlas. EFE
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