Brice Samba, al Mundial con los Bleus tras aprender de "golpes" y "fracasos"
Clairefontaine-en-Yvelines, Francia, 7 Jun 2026 (AFP) -
Con 32 años, el guardameta suplente de Francia Brice Samba se prepara para vivir su primer Mundial, "la cima del fútbol" para alguien que "nunca se ha rendido" pese a "golpes duros", explicó en una entrevista con la AFP.
Pregunta: ¿Qué representa para usted el hecho de participar en su primer Mundial con 32 años?"
Respuesta: "Simplemente, un sueño de infancia. Porque un Mundial es la cima del fútbol. Estoy muy orgulloso de poder participar con un país como Francia. Hay mucho reconocimiento hacia mi trabajo porque nunca me he rendido, siempre he creído y son bonitas historias que contaré a mis nietos".
P: ¿Qué recuerdo guarda de los diferentes Mundiales que ha visto?
R: "Un partido en particular: la final de 2006, con el penal a lo Panenka de Zinédine Zidane. Parecía una serie, hubo de todo: la falta de Zidane, su tarjeta roja, la prórroga, los penales. Fue un partido realmente increíble de ver; la parada de Gigi Buffon al remate de cabeza de Zidane, el balón dorado; todos esos pequeños detalles hicieron que aquel partido me marcase".
P: ¿Fue ese partido en particular el que le dio ganas de participar en un Mundial?
R: "No, todo eso ha ido viniendo a lo largo de mi carrera. Cuando era más joven fui llamado por la República del Congo (su país de nacimiento) pero siempre creí en poder llegar a la selección francesa gracias a mis cualidades y a lo que podía hacer sobre el césped. Solo hacía falta que todo se alineara para que mi potencial saliese a la luz. Es algo de lo que me siento orgulloso, porque entré a la selección a mis 27-28 años. A día de hoy eso es algo tarde, pero no para mí. La madurez le llega a cada uno en su momento adecuado".
P: No haberse rendido nunca ¿es lo que le hace sentirse más orgulloso?
R: "Lo que está seguro es que si escribo un libro más adelante, habrá muchas cosas que contar. Describo mi carrera con altibajos. A los 18 años, el Marsella vino a por mí para ser el suplente de Steve Mandanda cuando no tenía ninguna experiencia como profesional. Tuve entonces esa ventaja. Pero al creérmelo demasiado todo el mundo me alcanzó. Me hizo falta entonces aclarar las cosas, analizar la situación. Mi padre, exguardameta internacional congoleño (Brice Samba senior), me ayudó mucho elogiando el trabajo. He aprendido con fracasos y con golpes duros. También hubo alguna lágrima. Pero bueno, esas son las cosas que forjan a un hombre y ahora estoy muy satisfecho".
P: ¿Alguna vez llegó a dudar de no alcanzar nunca el máximo nivel?
R: "Por supuesto, como todos los jugadores profesionales. Pero lo más importante es tener la fuerza para volver a empezar. Cuando llegué a Marsella tenía muchas ofertas. Cuatro años después, muchas menos. Tuve que rehacerme, es verdad que no fue fácil de digerir pero no tuve otra opción. Siempre he tenido esta ambición de aspirar al máximo nivel, pese a que no mosré una ética de trabajo suficientemente fuerte. Firmé entonces por el Caen (en 2017, entonces en primera división francesa) donde finalmente pude dar ese paso, antes de ir a Inglaterra al Nottingham Forest, donde me di a conocer al público".
P: ¿Cuáles son sus expectativas para este Mundial?
R: "Estar presente si se me requiere, así de simple. Sé el rol que tengo que jugar en este grupo: apoyar a Mike (Maignan, portero titular), ayudarlo y forzarlo para que esté a buen nivel. Y si el entrenador me necesita, yo también lo estaré. Por mi parte hago todo lo posible para que todo vaya bien. Siendo consciente de que es mi primer Mundial y puede que también el último. Así que voy a darlo todo".
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