Bruno Santamaría (México) convoca en Cannes la memoria de una infancia marcada por el VIH
Nerea González
Cannes (Francia), 19 may (EFE).- El mexicano Bruno Santamaría Razo se enfrenta a los huecos de su propia memoria, marcada por el diagnóstico de sida de su padre cuando era niño, en 'Seis meses en el edificio rosa con azul', un filme que compite en la Semana de la Crítica de Cannes y que recuerda la desinformación y la homofobia en torno al VIH en los noventa.
"Desde que era chiquito tenía una sensación incómoda sobre algo que me lastimó, y creo que lastimó a mi familia en general, y había estado ahí en silencio", explicó Santamaría (Ciudad de México, 1986) en una entrevista con EFE, en la antesala de estrenar este martes su película en Cannes.
'Seis meses en el edificio rosa con azul' navega entre la ficción (o autoficción) y lo documental para contar la historia de Bruno, un niño de 11 años que crece en el seno de una familia alegre que se ve sacudida por el diagnóstico de sida de su padre, lo que era básicamente una condena de muerte.
Todos intentan navegar ese destino desde el amor mientras, en paralelo, Bruno va descubriendo también que tiene sentimientos por su mejor amigo.
Es la historia del propio Santamaría y a la vez no lo es, ya que combina elementos del documental -como entrevistas a sus padres- con un relato enteramente de ficción, el de las escenas del pasado que cuentan esa historia sustituyendo de alguna manera a las memorias reales.
"Cuando he visto la película con mi familia, me dicen 'es muy loco porque no recuerdo ni una sola frase de las que dicen los personajes, no recuerdo ni una sola situación concreta de las que viven, pero me reconozco en todo'", comentó sobre esta inusual propuesta.
Fue la pandemia de covid-19 la que impulsó a Santamaría a "hacer algo con esa emoción" que mantenía silenciada, guardada dentro desde niño, y su respuesta fue empezar a entrevistar a sus familiares, a distancia, sobre aquel momento de sus vidas.
Ese proceso lo conmovió, pero también lo dejó aún más confundido, rememora, así que se puso a escribir como una manera de activar sus recuerdos y también su imaginación, para rellenar los huecos.
"Me empecé a imaginar situaciones que no fueron así y, de alguna manera, eso hacía que apareciera más memoria", describió. Visitó también lugares y a personas de su infancia y, poco a poco, surgió de todo ello una película que es de ficción en su relato, pero que está anclada profundamente en la autobiografía de Santamaría.
Desinformación y homofobia
Hacer esta película le ha servido, además, para volver evaluar la cantidad de propaganda y de desinformación que circulaba en torno al VIH en los noventa, incluso durante las emisiones de televisión dedicadas a los niños. Eran mensajes muchas veces teñidos de contenido homófobo, algo que, junto a su situación familiar, marcó la relación del cineasta con su propia sexualidad.
"En el presente hay gente mucho más joven que ya no lo vivió así y que quizá no lo entiende así, pero en su vida cotidiana quizá sí siguen reflejando también ese tipo de desinformación o de homofobia como consecuencia", reflexionó el cineasta mexicano.
Su primera participación en Cannes la describe como algo "muy emocionante", sobre todo porque significa que la película podrá llegar a más público. Y va a ser una "celebración" no solo por él, sino por todo el equipo, en el que resalta en especial el apoyo de los productores Bruna Haddad y Carlos Quiñónez.
Si podía o no acceder a la Semana de la Crítica era una incógnita de inicio, ya que esta sección paralela, al estar enfocada en el descubrimiento de nuevas voces, solo acepta óperas primas o segundas películas de realizadores de todo el mundo.
Este es técnicamente el tercer largometraje de Santamaría, tras 'Margarita' (2016) y 'Cosas que no hacemos' (2020), pero su cinta de debut nunca tuvo un estreno comercial, con lo que finalmente esta propuesta de 2026 pudo ser aceptada en el certamen.
La Semana de la Crítica, con un jurado liderado por la realizadora india Payal Kapadia, dará a conocer mañana a los premiados de su edición número 65, entre los siete largometrajes seleccionados este año. EFE
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