Barcelona, 6 jul (EFE).- Cataluña despidió este lunes del pelotón del Tour de Francia tras tres días en los que los favoritos al maillot amarillo dieron espectáculo, los aficionados acudieron a las carreteras, pese al calor, y los organizadores terminaron satisfechos con el desarrollo de la salida de la ronda francesa.
Barcelona fue el epicentro del 'Grand Départ', el evento deportivo más importante que ha albergado la capital catalana desde los Juegos Olímpicos del 1992, según insistieron en los últimos días desde el ayuntamiento. El alcalde de la capital catalana, Jaume Collboni, calificó de "éxito" el paso del Tour por la ciudad.
La gran salida de la ronda francesa constó de tres etapas, dos de las cuales se disputaron íntegramente en Cataluña, con un recorrido total de 340 kilómetros antes de que este lunes los corredores pisaran suelo francés en los últimos 40 kilómetros de la tercera etapa entre Granollers (Barcelona) y Les Angles.
De los aproximadamente 50 municipios catalanes por los que pasó el Tour, Barcelona concentró los principales actos del 'Grand Départ'. El jueves acogió la presentación oficial de los equipos, que reunió a unas 50.000 personas; el sábado fue escenario de la contrarreloj por equipos inaugural; y el domingo recibió la meta de la segunda etapa, de 168,5 kilómetros entre Tarragona y la montaña de Montjuïc.
Vingegaard, Del Toro y Pogacar, protagonistas
La 'montaña mágica', una de las mecas del ciclismo catalán, fue testigo de la llegada de la contrarreloj que se llevó el Visma de Jonas Vingegaard, que volvió a enfundarse el maillot amarillo tres años después de su última vez.
La imagen del doble campeón de la ronda francesa (2022 y 2023) celebrando el triunfo de su equipo fue una buena carta de presentación para la ciudad en una jornada en la que en las calles de Barcelona se concentraron 120.000 personas para ver de cerca la estrategia de las 23 escuadras participantes.
En una jornada soleada y calurosa, la señal televisiva del Tour mostró a una audiencia masiva, con un potencial de más de 3.000 millones de espectadores, los monumentos principales de la capital catalana como la basílica de la Sagrada Familia, uno de los puntos del recorrido con más público.
Ambiente de 'clásica' en la segunda etapa
En el segundo día íntegro por tierras catalanas, se vivió un final de etapa precioso, propio de una clásica, a lo largo de las tres ascensiones al castillo de Montjuïc con las que se puso la guinda a una jornada que empezó en Tarragona, donde presenciaron la salida unas 60.000 personas, y recorrió el litoral catalán hasta llegar a la capital catalana.
En las calles de Barcelona, unas 125.000 personas vivieron los últimos kilómetros del recorrido en los que los favoritos volvieron a dejarse ver por las rampas de la montaña mágica, donde se inmortalizó una de las instantáneas de la presente edición.
En los últimos metros a meta, Tadej Pogacar (UAE), seguido de cerca por Vingegaard, regaló la etapa a su compañero de equipo, el mexicano Isaac del Toro, que celebró con el esloveno su primera victoria en una ronda francesa.
El ataque a 500 metros de la meta del joven ciclista de Ensenada y la generosidad del líder del UAE dieron al ciclismo mexicano el segundo triunfo de etapa en un Tour de Francia tras los conseguidos por Raúl Alcalá, ganador de dos etapas en 1989 y 1990.
La caravana del Tour dijo adiós este lunes a Cataluña con una larga etapa (195,9 kilómetros) de media montaña que salió de Granollers y enfiló a los Pirineos hasta llegar a Puigcerdà, última localidad catalana por la que pasó el pelotón antes de dirigirse a Les Angles.
Ya en territorio francés, la presencia de aficionados fue menor por la decisión de prohibir la presencia de público en las carreteras por el incendio forestal que sigue activo a unos 60 kilómetros de la meta, donde Pogacar fue el más rápido y le arrebató el maillot amarillo a Vingegaard.
Tras su paso por Cataluña, a los ciclistas les quedan todavía dieciocho etapas por completar, con los Pirineos y los Alpes como momentos clave, antes de saborear la gloria en los Campos Eliseos. Quienes logren llegar a París recordarán que los primeros kilómetros de la edición del año 2026 fueron en Cataluña. EFE
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