Agencias

China observa el pacto entre Irán y EE. UU. entre alivio energético y cautela geopolítica

China observa el pacto entre Irán y EE. UU. entre alivio energético y cautela geopolítica

Álvaro Alfaro

Pekín, 25 jun (EFE).- El memorando provisional entre Estados Unidos e Irán ofrece a China un alivio en materia de seguridad energética, pero deja abierto el equilibrio geopolítico en Oriente Medio y el papel que Pekín pueda conservar como apoyo de Teherán frente a Washington, según expertos.

El acuerdo reduce para Pekín uno de los principales riesgos abiertos por la guerra: la prolongación de la tensión en torno al estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de la mitad de sus importaciones de petróleo y gas.

Wing Lok Hung, profesor en la Universidad China de Hong Kong, explicó a EFE que el memorando es "muy significativo" para China, aunque también "frágil".

A su juicio, el pacto refleja una "derrota estratégica para Estados Unidos" y permite a Pekín presentarse ante la región como un actor con "un papel vital para asegurar la paz en Oriente Medio".

"No es casualidad que Pakistán emergiese como el principal mediador en estas negociaciones de alto riesgo", indicó el experto, en referencia a los estrechos lazos entre Islamabad y Pekín, que ha expresado reiteradamente en los últimos meses su apoyo al rol negociador pakistaní.

El jefe de la diplomacia china, Wang Yi, afirmó esta semana ante responsables de seguridad del bloque BRICS que el conflicto había dejado "profundas lecciones" y sostuvo que "la ley de la selva puede imponerse durante un tiempo, pero no es sostenible".

Wang añadió que buscar la "seguridad absoluta" propia a costa de la seguridad de otros "solo acaba volviéndose contra uno mismo", en una formulación alineada con la crítica china a la presión militar de Estados Unidos e Israel sobre Irán.

Un papel en la sombra

Wenran Jiang, director fundador del China Institute, sostiene en el diario hongkonés South China Morning Post que la guerra ha mostrado una forma de influencia china menos visible que la estadounidense.

Según Jiang, China está situada para ser un actor "indispensable" aunque "discreto" en el orden regional posterior a la guerra, no por una exhibición militar directa, sino por su capacidad para mantener canales con Irán, con Pakistán y con los países del Golfo.

El analista describe la actuación china como una diplomacia "paciente y discreta" y considera que el gigante asiático no desafió de forma directa el bloqueo estadounidense, apoyó la mediación de Pakistán y mantuvo su poder militar "en la sombra" para evitar una escalada.

"El mensaje fue el de un poder lo bastante seguro de sí mismo como para actuar sin necesidad de publicitarlo", afirma el académico, para quien Pekín puede "moldear resultados sin dominarlos".

Lazos entre Irán y China

El principal interrogante para China es si el memorando abre una relación más estable entre Washington y Teherán o si Irán seguirá recurriendo a Pekín y Moscú como apoyos frente a Estados Unidos.

Hung cree que "la relación entre Estados Unidos e Irán es poco probable que se vuelva más estable después de este acuerdo".

Según el investigador, Teherán seguirá apoyándose en Rusia y China "para ganar influencia", incluso si el memorando reduce temporalmente la tensión con Washington.

Jiang también prevé una relación estrecha entre Pekín y Teherán tras la guerra, al considerar que Irán, "agradecido por la firmeza de Pekín", probablemente profundizará sus lazos con China, el principal importador de su petróleo y su mayor socio comercial.

La incógnita de Ormuz

El estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los puntos más sensibles del memorando, no solo por su peso en el suministro energético chino, sino también por la posibilidad de que la discusión sobre su régimen de navegación continúe abierta.

Liu Zhongmin, profesor del Instituto de Estudios de Oriente Medio de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghái, sostuvo en declaraciones recogidas por el portal chino Guancha que Ormuz se ha convertido en una "palanca poderosa" de Irán frente a Washington.

A su juicio, Estados Unidos "no renunciará completamente" a la libre circulación por Ormuz, pero Irán tampoco permitirá que el estrecho vuelva a un estado "totalmente sin restricciones".

Mientras, para Hung, sigue siendo "incierto" qué tipo de tasas o controles administrativos podrían aplicarse en el estrecho, pero prevé que "Estados Unidos y los países del Golfo tratarán de involucrarse", lo que, a su juicio, tendrá "importantes implicaciones energéticas para China".

Ese eventual debate sobre tasas, seguros o controles administrativos afectaría a una vía por la que transita alrededor del 45 % de las importaciones chinas de petróleo y gas y cuyo cierre durante el conflicto causó aumentos del precio de la gasolina en China.

Desde el inicio del conflicto, Pekín ha condenado repetidamente los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, aunque también ha pedido respetar la soberanía y la seguridad de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos vínculos políticos, comerciales y energéticos. EFE

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