Color y texturas de México, Nicaragua y Colombia, en la Fashion Week Latam en Madrid
Madrid, 6 may (EFE).- El lino de primera calidad de la firma colombiana Faride, el color lleno de vida de la mexicana Paulina Luna y los tejidos enriquecidos con bordados de la nicaragüense Anielka Monge desfilaron este miércoles en la Fashion Week Latam en Madrid, que contó con la diseñadora española Ágatha Ruiz de la Prada como madrina.
"Estamos intentado que Madrid sea la capital de la moda latinoamericana -dijo hoy Ruiz de la Prada - y ahora es buen momento. Madrid es mucho más divertida desde que han llegado tantos latinoamericanos".
La diseñadora desplegó su colorido universo en la Fundación Pons de Madrid, junto a la nicaragüense Anielka Monge, que presentó 'Mi vergel', una colección teñida de la añoranza que siente por su país.
La nostalgia de los nicaragüenses migrados
La joven creadora, que vive en Madrid desde el pasado mes de octubre, es una figura emergente "con mucho futuro", señaló a EFE el director de la pasarla, Alejandro Medrano.
Las últimas creaciones de Monge están inspiradas en el jardín de su casa en Nicaragua, que recrea con flores, blondas, bordados, lentejuelas y colores que van desde "el amarillo mantequilla al azul esmeralda, pasando por un tono café que alude a la tierra", explicó a EFE tras el desfile, al que acudió con una bandera de su país cubriéndole los hombros.
Sostenibilidad y calidad
Por la tarde abrió la pasarela la firma colombiana Faride, con prendas "de un material sumamente sostenible y lino de primera calidad", tal como destacó el director de Fashion Week Latam.
El cierre estuvo a cargo de Paulina Luna, una reconocida diseñadora mexicana que en el último año está apostando fuerte por el mercado europeo y ve en Madrid "una puerta" hacia el exterior, remarcó a EFE.
La colección que presentó nació durante un viaje por Francia en que Luna quedó deslumbrada por la arquitectura gótica. "¡Francia me volvió loca!", confesó la creadora, que quiso plasmar en su ropa "la luz, tranquilidad, paz y respeto" que encontró en las iglesias y catedrales de París y Lyon.
Las marcas latinoamericanas cruzan fronteras
Los azules y amarillos llenos de vida de sus nuevas creaciones son el reflejo de "esa luz maravillosa" que tamizan las vidrieras de los templos góticos europeos.
"Siento que nuestras colecciones están siendo muy bien recibidas en España, y Madrid es un puente a Europa, no solo para nosotros, sino también para otras marcas latinoamericanas que cada vez reciben más reconocimiento", afirmó.
En la misma línea, el director del evento apuntó que, "en estos momentos, se observa un interés hacia la moda latinoamericana que no había hace ocho años". EFE
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