Roma, 12 Jun 2026 (AFP) -
Luego de casi un cuarto de siglo de espera, Turquía, rival de Australia el domingo en Vancouver, está de regreso al Mundial de la mano de su seleccionador italiano Vincenzo Montella.
El DT, en el cargo desde 2023, ha transformado con su rigor táctico a una selección a menudo devorada por su intensidad anárquica.
Si no hubiera respondido favorablemente a la oferta recibida del Adana Demirspor en 2021, Montella, que cumplirá 52 años el 18 de junio, probablemente estaría ahora alejado definitivamente del fútbol.
Al menos es eso lo que sostenía en abril en una entrevista para la Gazzetta dello Sport: "Ir a Adana, descubrir otro mundo, eso volvió a encender la llama en mí, la chispa de la pasión".
El antiguo internacional italiano (20 partidos, tres goles), nombrado al frente de Turquía tras dos temporadas en el Adana Demirspor (2021-2023), ha devuelto la confianza con creces a su país de adopción, que le ofreció la nacionalidad turca: llevó a la selección a cuartos de final de la Eurocopa 2024 y la clasificó a su primer Mundial desde 2002 tras superar en el repechaje a Rumanía (1-0) y Kosovo (1-0).
"Si se añade nuestro ascenso a la Liga A de la Liga de Naciones, he vivido momentos extraordinarios, hacer feliz a todo un país es para mí la mayor de las recompensas", aseguró el DT que vivió el grueso de su carrera como jugador en la AS Roma (1999-2007 y 2008-2009).
- Con Yildiz y Güller -
Apodado cuando era jugador "Aeroplanino" (el pequeño avión), por sus celebraciones de gol con los brazos abiertos, Montella (225 goles en 477 partidos entre todas las competiciones a lo largo de su carrera), cimentó la clasificación de Turquía a la cita de Norteamérica maridando la pasión turca con el rigor táctico italiano.
"En Turquía, el fútbol es considerado como una religión. Es un sentimiento muy fuerte (...) La cultura turca es muy cercana a la de la localidad en la que crecí, en la periferia de Nápoles. Hay mucho respeto, orgullo. Me siento como uno de ellos", explicó a comienzos de junio en una entrevista para la FIFA.
"Los resultados llegan también gracias al talento que hay en el plantel", insistió Montella, que dio confianza a los prodigios Kenan Yldiz (Juventus de Turín) y Arda Güler (Real Madrid), ambos de 21 años.
"Él nos ha aportado su serenidad, su forma de prepararnos para los grandes partidos", resumió Hakan Calhanoglu (32 años).
El jugador del Inter Milan es la extensión en el terreno de juego y en los vestuarios de Montella, que no habla turco, y que, además de Yildiz y Calhanoglu, incluyó en su nómina de 26 para el Mundial a otro jugador que milita en la Serie A, Zeki Çelik (AS Roma).
"Hakan es un jugador extraordinario que conoce bien el fútbol y las dinámicas de un partido, sabe cuando frenar, cuando acelerar, su liderazgo es primordial", valoró Montella, que llegó a dirigir unos meses al Sevilla.
El italiano, con contrato hasta 2028, y sus jugadores, han generado grandes expectativas entre sus compatriotas: la última vez que Turquía participó en un Mundial, en 2002 en Japón y Corea del Sur, alcanzó las semifinales para sorpresa general, e incluso subió al tercer cajón del podio.
"La Turquía de 2002 forma parte de los grandes tapados que realizaron un recorrido histórico en Copa del Mundo (...) Los sueños siempre estarán ahí", avisó Montella.
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