Consumo local amortigua el corto número de turistas mundialista en México, según Deloitte
Ciudad de México, 16 jul (EFE).- El Mundial de fútbol dejaría en México un impacto económico de 2.543 millones de dólares en 2026, un 7 % menos de lo previsto, por la menor llegada de turistas, aunque el consumo local, el comercio y las tarifas hoteleras amortiguaron la caída, según una previsión de la consultora Deloitte.
La consultora calculó que 1.748 millones de dólares provinieron del consumo y 795 millones de la infraestructura de este año, según su monitor '¿Qué sucede después del Mundial? El impacto económico en los negocios'.
Si se incorporan las inversiones realizadas desde 2024, el impacto acumulado asciende a 3.578 millones de dólares, según Deloitte.
El estudio también estimó que la contribución al producto interno bruto sería del 0,12 %, frente al 0,14 % previsto, mientras el empleo asociado alcanzó 101.255 puestos temporales, un 10 % menos que el cálculo anterior.
"Estamos reduciendo nuestra estimación de turistas un 40 %; es muchísimo", afirmó Daniel Zaga, economista en jefe de Deloitte Spanish Latin America, al explicar que el cálculo bajó de 836.000 a 494.000 visitantes movilizados por el torneo.
De este total de aficionados, 198.000 fueron extranjeros y 296.000 nacionales.
Zaga atribuyó la diferencia al encarecimiento de los boletos mediante precios dinámicos, al predominio del público mexicano en los estadios y al desplazamiento de viajeros que evitaron las sedes mexicanas durante la competición.
Ciudad de México concentró el mayor efecto entre las ciudades anfitrionas, con 548 millones de dólares y 21.182 empleos, casi el doble de Jalisco, que sumó 290 millones de dólares y 10.966 puestos, y de Nuevo León, que acumuló 270 millones de dólares y 10.401 vacantes ocupadas.
En tanto, la capital redujo su ocupación hotelera del 58,5 % al 56,5 %, pero elevó las tarifas un 47 %. Monterrey fue la única sede que aumentó la ocupación, hasta el 64,2 %, mientras Guadalajara la redujo del 63 % al 57 %, aunque registró incrementos hasta duplicar sus tarifas.
No obstante, el menor turismo internacional contrastó con el gasto nacional.
Anna Aguilar, directora comercial de Adyen, indicó que el mexicano gastó un promedio de 32 dólares por operación, frente a 27 dólares del extranjero, cerca de un 19 % más.
Durante el partido entre México e Inglaterra, el importe promedio aumentó un 21 %, y el consumo durante el debut de Colombia subió un 46 %.
Aguilar añadió que la camiseta mexicana estuvo entre las más vendidas globalmente y que los pagos sin contacto fueron los más utilizados en el fan festival del Zócalo, la principal plaza pública del país.
Por sectores, gastronomía generó 584 millones de dólares; comercio minorista, 433 millones; alojamiento, 328 millones; transporte, 223 millones, y entretenimiento, 34 millones.
Solo el comercio superó la previsión, impulsado por bebidas, botanas, entregas a domicilio y mercancía.
Teresa Solís, experta de Deloitte, sostuvo que el principal legado fue la imagen internacional de México como anfitrión, además de la infraestructura.
Solís recordó que el país ha organizado tres mundiales y recibe eventos como la Fórmula Uno, pero destacó que el éxito depende también del ambiente, los medios de pago y la capacidad de crear "una experiencia única". EFE
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