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Cuando el partido más caro del mundo lo puede decidir un espía

Cuando el partido más caro del mundo lo puede decidir un espía

Manuel Sánchez Gómez

Londres, 15 may (EFE).- La final del 'playoff' de ascenso a Premier League, un partido valorado en más de 130 millones de euros, puede decidirse por un chico apostado detrás de un árbol grabando con un móvil una sesión de entrenamiento del Middlesbrough.

Este individuo llamado William Salt, que fue captado por los trabajadores del 'Boro' en sus instalaciones, era un espía del Southampton, su rival en las semifinales del ascenso a Premier y verdugo esta semana, después de ganar en la eliminatoria a ida y vuelta.

Este caso ha revolucionado al fútbol inglés porque puede tener consecuencias nunca antes vistas en la pelea por el ascenso. El suceso está en manos de una comisión independiente que tendrá que decidir en los próximos días si aplicar una sanción económica o deportiva al Southampton que, pese a estar clasificado para la gran final de Wembley el próximo 23 de mayo, no sabe si la podrá jugar.

Porque el Middlesbrough, que denunció el caso ante las autoridades cuando Salt se identificó como un asistente del Southampton, pide que eliminen a este equipo de la competición y le den a ellos la clasificación a la final contra el Hull City. Esto nunca ha ocurrido en la historia del fútbol inglés. El único precedente se remonta a 2019, cuando cazaron a un emisario de Marcelo Bielsa, entonces en el Leeds, espiando a uno de sus rivales, el Derby County.

El técnico argentino, en una surrealista rueda de prensa que duró una hora, llegó a admitir que era una técnica habitual suya y que solía espiar a todos los rivales. Esto le costó una multa de 200 000 libras, pagadas de su propio bolsillo, pero no hubo sanción deportiva. El porqué está en las reglas de la English Football League (EFL), que por entonces no estipulaban ninguna norma que impidiese a los equipos espiar a otros equipos. Solo estaba escrito que los clubes tenían que actuar de "buena fe".

La EFL entendió que el Leeds incumplió esto y de ahí la multa económica, aunque la competición sí tomó nota de lo ocurrido y añadió un nuevo estatuto al reglamento. A partir de entonces, ningún equipo podría espiar a otro 72 horas antes de un entrenamiento. Esta es la cláusula que violó el Southampton y por la que el Middlesbrough reclama la expulsión de los 'playoff'.

El 'Boro', que no compite en Premier League desde 2017, se escuda en el precedente de la selección canadiense de fútbol en los Juegos Olímpicos, que recibió una sanción de seis puntos en la fase de grupos por utilizar un dron para espiar a Nueva Zelanda. El caso se resolvió en siete días.

Ahora la EFL y el tribunal independiente se enfrentan a una carrera contra el tiempo, porque solo quedan trece días para la final y porque un partido de este estilo, en un Wembley que tiene capacidad para 90.000 personas, implica una gestión logística muy grande.

El Southampton puso este jueves por la mañana a la venta las entradas para el partido, pero los aficionados sufren la incertidumbre de tener que comprarlas y organizar un viaje, ya sea por tren o por carretera, para un encuentro que puede jugarse o no.

Algo parecido le ocurre a los jugadores del equipo, que preparan estos días el partido contra el Hull con la mosca detrás de la oreja por si son excluidos de la competición, mientras que los del Middlesbrough han tenido que aplazar sus vacaciones. En cualquier otro escenario, después de perder en la prórroga disputada este martes en el St. Mary's Stadium, viajarían directamente a sus destinos vacacionales, olvidándose de esta temporada y pensando ya en la siguiente. Pero no esta vez. Tienen que seguir entrenando y preparándose en caso de que dicho tribunal independiente elimine al Southampton.

"Si no hubiésemos pillado a esta persona, hoy estaría aquí pensando que debería haber hecho mejor las cosas", dijo Kim Hellberg, entrenador del Middlesbrough, después de perder en Southampton y estar fuera del 'playoff'.

"Pero cuando alguien decide "en lugar de estudiar cada partido vamos a enviar a alguien a grabar la sesión de entrenamiento y esperemos que no le pillen". Es algo que me rompe el corazón. No me importa las reglas que haya en otros países. Es una desgracia", añadió el técnico.

Los más de 130 millones que supone el ascenso a la Premier provoca que el Middlesbrough esgrima que una multa financiera al Southampton no es suficiente para la gravedad de lo sucedido. El veredicto, en los próximos días. La vista tendrá lugar antes del 19 de mayo e incluso existe la posibilidad de que la final se aplace si no da tiempo a organizarlo todo a tiempo. El destino del partido más caro del mundo puede ser decidido por un tribunal y por un espía detrás de un árbol. EFE

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