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David McCloskey, de la CIA a escribir 'bestsellers': "El villano ruso ha regresado"

David McCloskey, de la CIA a escribir 'bestsellers':

Magdalena Tsanis

Madrid, 16 jun (EFE).- Trabajó durante ocho años en la CIA como analista destinado en Oriente Medio y ahora David McCloskey (Minesota, EE.UU., 1985) acaba de publicar su tercera novela, 'Langley, séptimo piso' (Salamandra), en la que un topo ruso se infiltra en el corazón de la inteligencia estadounidense.

"El villano ruso ha regresado", dice a EFE este heredero de John Le Carré, que convirtió en 'bestsellers' sus dos anteriores novelas, 'Estación Damasco', sobre la guerra civil siria, y 'Moscú X'.

Dice McCloskey que tras el colapso de la Unión Soviética y hasta aproximadamente 2007, la idea del villano ruso decayó en la ficción de espionaje occidental. Es la época en la que Clancy escribió 'Peligro inminente', sobre el narcotráfico, y Le Carré 'El jardinero fiel', sobre tráfico de armas e industria farmacéutica.

"Parecía que la Guerra Fría había terminado pero, por supuesto, no lo hizo; el KGB cambió de nombre pero nunca se disolvió y Putin ha llevado a Rusia a un rumbo de colisión con Occidente", señala McCloskey a través de un cuestionario.

McCloskey, que actualmente vive en Texas con su mujer y sus hijos, dejó la CIA en 2014 con la intención de dedicarse a los negocios y, de hecho, durante siete años trabajó como consultor. Pero al mismo tiempo empezó a escribir para procesar todo lo vivido en Siria y descubrió una nueva vocación.

"Me di cuenta de que me divertía escribir, y al mismo tiempo me ofrecía un camino para ser una mejor versión de mi mismo y ver el mundo con mayor claridad", asegura.

La CIA lee con antelación todo lo que publica, pero el escritor afirma que jamás le han censurado, más allá de "pequeños aspectos técnicos". En su etapa como analista dice no haberse encontrado nunca con la amenaza real de un topo en las altas esferas como la que relata en su novela, pero sabe que "ha ocurrido en el pasado" y está convencido de que "volverá a ocurrir".

Más allá del "ruido" que lo impregna todo, McCloskey cree que vivimos tiempos especialmente inestables. "En primer lugar, la geopolítica ha vuelto, desde China a Rusia e Irán, hay más jugadores globales con aspiraciones de hacer o deshacer el orden americano", apunta.

"Segundo, se ha derrumbado el multilateralismo desarrollado tras la Segunda Guerra Mundial para gestionar conflictos y lograr la coordinación y cooperación internacional en temas que van desde la proliferación nuclear hasta la salud mundial", prosigue.

"Y tercero, nos encontramos en medio de una revolución en la que la vida (a través de la biología sintética) y la inteligencia (a través de la IA) se están tecnificando. Todo esto acelera el ritmo del cambio económico, político y cultural. Y el cambio es, por naturaleza, inestable".

Trump y la guerra en Irán

Sobre la influencia del presidente Donald Trump en la CIA, empieza diciendo que afortunadamente no se ha producido "la gran purga" que muchos se temían, pero sí cree que la agencia está ahora "más politizada".

Por ejemplo, asegura, el cargo de director de Inteligencia Nacional -ocupado por Tulsi Gabbard- se ha convertido en un puesto mucho más político bajo el mandato de Trump y "más orientado a confirmar decisiones políticas que a informarlas".

En cuanto a la guerra de Irán, considera que le generará un "bajo retorno" a Estados Unidos.

"Hemos destruido mucho equipo iraní pero han logrado demostrar que pueden cerrar casi por completo el estrecho de Ormuz; ha habido un cambio de liderazgo, no un cambio de régimen; y no ha habido un progreso material para impedir sus ambiciones nucleares más allá de los ataques del verano pasado", señala. EFE

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