París, Francia, 28 Mayo 2026 (AFP) -
Uno es Balón de Oro y el otro aspira a serlo. Los atacantes Ousmane Dembélé y Khvicha Kvaratskhelia son las puntas de lanza del PSG, que confía en sus goles y desbordes para levantar el sábado (16h00 GMT) en Budapest una segunda Champions consecutiva.
"Va a salir bien": así fue como el Balón de Oro 2025 disipó en la radio RMC, el 21 de mayo, las dudas sobre su participación en la final, después de su salida prematura contra el Paris FC por una molestia en la pantorrilla de su pierna derecha.
Y su entorno se mostró igual de confiado para la AFP: "Estará al 100%".
El delantero de los Bleus ha vivido una temporada extraña, a imagen del equipo parisino en su conjunto. El dorsal 10, que juega como falso 9 o como extremo, se vio lastrado por diferentes lesiones (en los isquios, en el gemelo...).
- "Las cámaras encendidas" -
Aun así pudo mantener una regularidad cuando jugó: siete goles y dos pases de gol en 12 partidos de Liga de Campeones, 10 goles y siete pases de gol en 22 partidos de Ligue 1, en la que fue designado mejor jugador por segunda temporada seguida.
Sobre todo, se mostró decisivo en los momentos importantes, con tres goles en el doble enfrentamiento contra el Bayern. "Me di cuenta de que en estos partidos las cámaras están encendidas", sonrió.
Dembélé ha demostrado así que no piensa dormirse en los laureles de su Balón de Oro. "Todo lo que he vivido me da ganas de seguir", confesó.
"Tengo todavía mucha hambre, quiero ganar títulos. Ya sea con el PSG o con la selección, aún tengo muchas cosas que demostrar".
- Decisivo ante chelsea -
Pero para el Balón de Oro 2026 también está haciendo méritos su compañero Khvicha Kvaratskhelia.
Junto a Dembélé, fue uno de los grandes artífices del recorrido del vigente campeón en esta edición de la Champions, con 10 goles y 6 asistencias en 15 partidos.
El astro georgiano desbloqueó sobre todo situaciones delicadas. Saliendo desde el banquillo marcó un doblete para alejar a los Blues en el Parque de los Príncipes, en un partido hasta entonces tenso y muy igualado (5-2 el resultado final). Y fue él quien mató el suspense de la eliminatoria desde el inicio del partido de vuelta en Stamford Bridge.
Volvió a rescatar al PSG cuando perdía 1-0 ante el Bayern Munich en el Parque de los Príncipes. Dejó en evidencia a la zaga bávara para deslizar, tras un recorte, un disparo preciso hacia el segundo palo de Manuel Neuer.
Su reacción de rabia, instando a sus compañeros a seguir esforzándose, fue emblemática de su papel de líder en el ataque y en la presión esta temporada.
El 25 de noviembre, tras un inicio de temporada discreto, Kvaratskhelia se mostraba seguro de sus fuerzas: "Ahora estamos totalmente preparados. Me siento muy bien".
No mentía: Kvara no solo mantuvo la línea de sus muy buenos primeros meses en París (con un gol en la final), sino que en 2026 se catapultó hasta situarse entre los tres o cuatro mejores jugadores del planeta.
"Cada vez que entro en la cancha, quiero sentir la emoción de marcar", confesó recientemente en una entrevista con la UEFA.
Pero el georgiano también es consciente de que debe mantener el equilibrio: "Al principio (de mi carrera), era un jugador más individualista que de equipo, pero me di cuenta de que sin el equipo no somos nada".
En efecto, él y Dembélé comparten una cualidad muy valiosa, según palabras de su entrenador Luis Enrique: "Defender en cualquier momento del partido".
Toda una muestra de humildad de los dos estiletes de este PSG que quiere seguir asombrando al mundo.
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