Detienen a un coronel por presunto complot para asesinar al líder golpista de Madagascar
Nairobi, 18 abr (EFE).- El coronel y médico militar malgache Patrick Rakotomamonjy, buscado desde hace semanas por su presunta implicación en un plan para asesinar al coronel Michael Randrianirina, líder de la junta militar que tomó el poder el 14 de octubre pasado, fue detenido y trasladado a una prisión de alta seguridad.
Rakotomamonjy, una figura muy conocida en los medios y redes sociales del país, fue capturado el jueves por la noche en las inmediaciones de la carretera de circunvalación de Amoron'ankona, en las afueras de la capital, Antananarivo, según recogen medios locales este viernes.
La gendarmería malgache trasladó al detenido a la prisión de Tsiafahy, de máxima seguridad a unos 30 kilómetros de la capital, descrita por organizaciones humanitarias como Amnistía Internacional (AI) como un "infierno" por sus condiciones infrahumanas y sobrepoblación.
Según los últimos datos disponibles, la prisión fue diseñada para albergar a 280 personas, pero se estima que aloja entre 800 y 1.000 prisioneros en espera de juicio durante años y se utiliza para detenidos de alto perfil o considerados peligrosos, a menudo bajo condiciones de aislamiento.
Las autoridades vinculan a Rakotomamonjy con un presunto intento de magnicidio, junto a otras doce personas implicadas, de las cuales once ya se encuentran bajo custodia.
El coronel era el único sospechoso cuya identidad había trascendido públicamente mientras permanecía prófugo.
"El 31 de marzo, trece personas fueron presentadas ante la Fiscalía y remitidas al juez instructor. Están implicadas en un caso de intento de asesinato del presidente de la refundación de la República y de un proyecto de golpe de Estado, preparado desde hacía tiempo", reveló la fiscal Narindra Navalona Rakotoniaina, en un vídeo difundido en redes sociales.
La fiscal informó que durante la investigación, se descubrieron mensajes de texto y de WhatsApp intercambiados entre los sospechosos, entre los que se encuentra el coronel Rakotomamonjy, y que algunos acusados admitieron haber recibido 20.000 millones de ariaris (unos 4 millones de euros) para financiar "estos actos delictivos".
El militar fue brevemente director de la Oficina de Reclamaciones de la Presidencia de la refundación, hasta enero pasado, y ha acusado al régimen de corrupción a través de vídeos que se han vuelto virales en redes.
En noviembre pasado, las autoridades malgaches ya detuvieron a dos ciudadanos extranjeros por acusaciones de querer derrocar y "asesinar" a Randrianirina.
Antes del golpe de Estado de octubre, Madagascar atravesaba una crisis desde el 25 de septiembre, cuando estallaron protestas masivas impulsadas por la juventud.
Tras sus demandas iniciales por los cortes de luz y agua, las movilizaciones se tornaron antigubernamentales y reclamaron la dimisión del entonces presidente, Andry Rajoelina, acusado de corrupción, nepotismo y malversación de fondos públicos.
Randrianirina, jefe de la unidad militar de élite del Cuerpo de Administración de Personal y Servicios del Ejército de Tierra (CAPSAT), acabó uniéndose a los manifestantes, al negarse a reprimir las protestas juveniles.
Antes, Madagascar había experimentado tres golpes de Estado desde su independencia de Francia: 1972, 1975 y 2009. EFE
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