El asesinato de las niñas de Southport pudo haberse evitado, dice informe sobre tragedia
Londres, 13 abr (EFE).- El asesino de las tres niñas de Southport, Axel Rudakubana, ya era conocido por ser una persona extremadamente peligrosa, y el ataque que perpetró en una clase de baile de esa localidad inglesa "pudo y debió haberse prevenido", según la conclusión de la investigación oficial de la tragedia que tuvo lugar el 29 de julio de 2024.
El asesino, de 18 años, que ya ha sido condenado a 52 años de prisión, podría haber sido detenido si sus propios padres y las autoridades hubieran tomado las medidas necesarias para abordar el riesgo que representaba, señaló Adrian Fulford, presidente del órgano firmante del informe, al dar a conocer hoy sus conclusiones.
Las niñas Alice da Silva Aguiar, de nueve años; Bebe King, de seis, y Elsie Dot Stancombe, de siete, fueron asesinadas cuando Rudakubana entró armado con un cuchillo en el taller de baile con temática de la cantante estadounidense Taylor Swift en el centro The Hart Space, un suceso que causó una gran conmoción en el verano de 2024.
Rudakubana también intentó asesinar a otros ocho niñas, cuyos nombres no pueden revelarse por motivos legales, así como a la instructora Leanne Lucas y al empresario John Hayes.
En su informe de 763 folios, Fulford afirmó que hubo un "fracaso de base" por parte de las instituciones a la hora de asumir la responsabilidad del riesgo que representaba Rudakubana, así como la de los padres del adolescente.
"No me cabe duda de que si se hubieran seguido los procedimientos adecuados" este "terrible suceso" no habría ocurrido, agregó.
La incapacidad a nivel organizativo a la hora de gestionar el riesgo que suponía el asesino es un asunto "francamente deprimente -y, por lo tanto, urgente- que requería la atención" de las autoridades, añadió.
"Con demasiada frecuencia, el caso de AR (Rudakubana) se pasaba de una agencia del sector público a otra en un ir y venir inapropiado de derivaciones, evaluaciones, cierres de casos y traspasos", dijo.
Puntualizó, además, que los padres del asesino, Alphonse Rudakubana y Laetitia Muzayire, no hicieron lo suficiente para atender el riesgo que su hijo suponía.
"Si los padres de AR hubieran hecho lo que moralmente debían haber hecho, AR no habría tenido libertad para llevar a cabo el ataque y, por lo tanto, este no habría ocurrido", explicó.
Tras el ataque, grupos de extrema derecha reaccionaron con actos de vandalismo en varias localidades británicas después de que se divulgara erróneamente por las redes sociales que el chico era solicitante de asilo, cuando en realidad Rudakubana había nacido en Gales, de padres ruandeses. EFE
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