El coste del covid persistente en OCDE equivale al presupuesto anual sanitario de España
París, 8 abr (EFE).- El covid persistente puede costar a las economías de la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) hasta un total de 135 mil millones de dólares anuales durante la próxima década, lo que equivale aproximadamente a los presupuestos anuales de salud de Países Bajos o España.
Son los cálculos publicados hoy por la OCDE sobre el impacto sanitario y económico del covid persistente, ya que obliga a las víctimas a abandonar el trabajo o a multiplicar sus ausencias laborales, con lo que tienen menor productividad debido a sus problemas de salud, cinco años después del inicio de la pandemia.
El informe "Abordar los costos y la atención del covid persistente: La larga sombra de la pandemia" señala que las pérdidas proyectadas de entre el 0,1 % y el 0,2 % del PIB, que suponen una transmisión residual baja o moderada del virus, podrían generar un lastre importante para la economía "equivalente a 135 mil millones de dólares anuales durante la próxima década, comparable al presupuesto anual total de salud de los Países Bajos o España".
El covid persistente afectó a alrededor de 75 millones de personas, más del 5 % de la población de la OCDE en promedio, en el punto álgido de la pandemia en 2021, con costos sanitarios que alcanzaron los 53 mil millones de dólares.
La prevalencia del covid persistente y los costos sanitarios asociados han disminuido desde el punto máximo de la pandemia, pero siguen siendo significativos, según el informe.
Se prevé que los costos económicos del covid persistente superen con creces los costos sanitarios asociados entre 2025 y 2035.
Si bien se prevé que la prevalencia del covid persistente se mantenga por debajo del 1 % entre 2025 y 2035 (afectando al 0,6-1,0 % de la población de la OCDE y la UE), solo los costes sanitarios directos para abordar esta patología, incluso bajo supuestos conservadores, seguirán siendo elevados: alrededor de 11.000 millones de dólares al año, calculó la organización con sede en París.
Este panorama es especialmente preocupante para la OCDE en un contexto de lento crecimiento y baja productividad en muchos países con una fuerza laboral envejecida.
Los estudios sugieren que el covid persistente provoca la interrupción del empleo en aproximadamente uno de cada cinco trabajadores afectados. Esto equivale a una pérdida del 5-10 % de la productividad laboral por persona afectada durante el primer año de infección.
El impacto económico del covid persistente es considerable y se deriva principalmente de los costos indirectos derivados de la reducción de la productividad y la participación en el mercado laboral, destacó el informe.
Sus autores recomendaron fortalecer el diagnóstico, el tratamiento y la atención sanitaria para los pacientes, así como el apoyo social para mejorar su salud, facilitar su reinserción laboral y reducir las pérdidas económicas.
Un enfoque coordinado y coherente para abordar el covid persistente también ayudaría a los países a prepararse para futuras pandemias, según el informe.
El covid persistente es un síndrome de infección postaguda caracterizado por la persistencia de síntomas tras una infección por covid-19.
Esta afección, novedosa y compleja, tiene un impacto debilitante y, a menudo, incapacitante en los pacientes, y sigue representando un desafío para los profesionales y sistemas sanitarios, según la OCDE. EFE
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