El desempleo juvenil sube al 16,9 % en China y rompe seis meses consecutivos de descensos
Shanghái (China), 21 abr (EFE).- La tasa de desempleo juvenil de China repuntó en marzo desde el 16,1 % al 16,9 % y rompió así una racha de descensos que se prolongaba ya durante seis meses, en un nuevo recordatorio de uno de los principales problemas sociales que afronta el país ante cifras récord de egresados universitarios.
Los datos oficiales divulgados hoy por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) del país asiático sitúan a este indicador -que mide el desempleo en ciudadanos de entre 16 y 24 años en zonas urbanas- en el mismo nivel que en noviembre del año pasado, marcando asimismo su cota máxima desde octubre.
En agosto del año pasado, el desempleo juvenil se había situado de nuevo en máximos (18,9 %) desde que, en 2023, las autoridades dejasen de divulgar estos datos durante unos meses tras alcanzar un pico histórico del 21,3 %, reanudando su publicación bajo un nuevo método que excluía a los estudiantes del cálculo para "reflejar de forma más precisa" que la búsqueda de empleo "no era una prioridad" para ellos.
La primera medición bajo este nuevo sistema, la de diciembre de 2023, apuntó a un paro juvenil del 14,9 %, es decir, dos puntos menos que la divulgada hoy.
La ONE también divulgó hoy las tasas de desempleo -también excluyendo a estudiantes- entre 25 y 29 años, la cual subió del 7,2 % al 7,7 % en marzo, y entre 30 y 59 años, que repuntó del 4,2 % al 4,3 %.
Según cifras oficiales publicadas la semana pasada, la tasa oficial de desempleo a nivel nacional -sin contar zonas rurales- pasó del 5,3 % al 5,4 %, una sorpresa a nivel negativo dado que los analistas esperaban que bajase al 5,2 % y que la economía superó expectativas en el primer trimestre al crecer un 5 % interanual.
La reducción gradual del desempleo juvenil a lo largo de los últimos meses venía dada, según medios locales, por la paulatina absorción por parte del mercado de una cifra récord de 12,2 millones de graduados universitarios, cuya limitada experiencia profesional juega especialmente en su contra en un mercado laboral lastrado por la amenaza de la deflación y las incertidumbres externas como la guerra comercial.
De hecho, ante la dificultad para encontrar puestos de trabajo que se adapten a su campo y nivel de formación, muchos de estos jóvenes están optando por prolongar su educación con un posgrado para destacarse entre sus competidores, mientras que otros se ven obligados a aceptar empleos de baja cualificación, como el de repartidor a domicilio.
Las autoridades del país han situado el empleo juvenil entre sus máximas prioridades, tanto por el efecto negativo sobre el consumo que entraña la posible caída de las rentas como por los riesgos para la estabilidad social, un asunto vital para Pekín. EFE
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